Autoridades de Sri Lanka informaron que 32 personas han sido rescatadas y 80 cuerpos han sido recuperados tras el hundimiento de un buque de guerra perteneciente a Irán en el océano Índico.

El incidente se produjo luego de que un submarino de Estados Unidos atacara la embarcación, según fuentes oficiales, en medio de una escalada de tensiones en la región.

El hecho ocurre en un contexto de intensificación de acciones militares, en el que tanto Israel como Estados Unidos han incrementado sus operativos aéreos contra posiciones iraníes y en Líbano. Por su parte, el gobierno de Teherán ha continuado con ataques contra países del Golfo Pérsico, profundizando una crisis que ha generado preocupaciones por la seguridad marítima y el comercio internacional.

La Marina de Sri Lanka detalló que los equipos de rescate y buzos trabajan en la zona afectada para recuperar más cuerpos y atender a los heridos trasladados a centros médicos cercanos. Aunque el número de rescatados ofrece algún alivio, las autoridades advirtieron que las cifras podrían cambiar mientras continúan las labores en alta mar.

Expertos en seguridad regional señalan que este incidente marca un punto crítico en las relaciones entre Irán y las potencias occidentales, y podría tener repercusiones diplomáticas y económicas en las próximas semanas.

Gobiernos de varios países han llamado a la calma y al respeto del derecho internacional, al tiempo que siguen de cerca los desarrollos y coordinan posibles respuestas multilaterales ante la escalada de violencia en la región.