Ariel Corzo, miembro de la junta directiva nacional de la Unión Sindical Obrera (USO), cuestionó el anuncio público sobre una posible movilización y parálisis en la producción de combustibles en el país.
Según indicó, esta propuesta no habría sido adoptada en instancias institucionales del sindicato, sino que correspondería a una postura de un sector interno.
De acuerdo con Corzo, la iniciativa surge de un grupo dentro de la organización que ha manifestado respaldo político a Roy Barreras y que, además, estaría promoviendo posturas contrarias a decisiones previamente adoptadas por la dirigencia sindical.
El directivo advirtió que este tipo de anuncios deben manejarse con cautela para evitar impactos negativos.
Alertan sobre posibles efectos económicos
Corzo señaló que advertir públicamente sobre escenarios como una eventual intervención de agencias internacionales en el caso relacionado con Ricardo Roa podría generar consecuencias adversas.
En particular, mencionó riesgos como posible pánico económico, afectaciones a la reputación de Ecopetrol e incertidumbre en el sector energético. En ese sentido, pidió permitir que la junta directiva de la compañía actúe con independencia y autonomía frente a la situación.
El dirigente sindical reiteró que la huelga y la movilización son mecanismos legítimos y derechos fundamentales que históricamente ha utilizado la organización.
Sin embargo, subrayó que estas herramientas deben enfocarse en objetivos como defender la empresa frente a procesos de privatización, proteger los derechos laborales en futuras negociaciones colectivas, garantizar la unidad empresarial y exigir la aplicación de la convención colectiva a todos los trabajadores del grupo.
Finalmente, Corzo insistió en la necesidad de actuar con prudencia en medio del debate interno y del contexto actual del sector petrolero, evitando decisiones que puedan afectar la estabilidad de la empresa y la confianza en el mercado.

