Durante la temporada de Semana Santa, autoridades ambientales en Antioquia advierten un incremento en el tráfico y consumo ilegal de fauna y flora silvestre, una práctica que sigue poniendo en riesgo la biodiversidad del departamento.
La alerta fue emitida por la Corporación Autónoma Regional del Centro de Antioquia (Corantioquia), que identificó especies como iguanas, tortugas hicoteas, guaguas, chigüiros, caimanes y ñeques entre las más afectadas por su captura para consumo durante esta época.
Especies clave en riesgo
De acuerdo con la autoridad ambiental, estas especies cumplen funciones esenciales dentro de los ecosistemas. Las iguanas, por ejemplo, son fundamentales en la dispersión de semillas, mientras que las tortugas hicoteas contribuyen al equilibrio de los ecosistemas acuáticos.
Mamíferos como la guagua y el ñeque también desempeñan un papel clave en la regeneración de los bosques, además de ser parte de la cadena alimenticia de grandes depredadores, lo que ayuda a mantener el equilibrio natural.
En el caso de los caimanes, su rol como depredadores permite regular poblaciones en cuerpos de agua, evitando desequilibrios ecológicos.
Impacto ambiental y riesgos para la salud
El tráfico y consumo de fauna silvestre no solo afecta la biodiversidad, sino que también puede representar riesgos para la salud humana por la posible transmisión de enfermedades.
A esto se suma la comercialización ilegal de especies vegetales como la palma de cera y el táparo, utilizadas en celebraciones religiosas, cuya extracción también impacta ecosistemas estratégicos.
Más de 200 operativos en el departamento
Frente a este panorama, Corantioquia anunció la realización de más de 200 operativos de control y jornadas de sensibilización en los 80 municipios de su jurisdicción, con el apoyo de entidades que integran el Comité Interinstitucional de Fauna y Flora (CIFFA).
Las acciones buscan frenar la comercialización ilegal de especies y generar conciencia sobre la importancia de proteger la biodiversidad, especialmente en temporadas de alta presión sobre los recursos naturales.
Delito ambiental y llamado a denunciar
Las autoridades recuerdan que el tráfico de fauna y flora silvestre es un delito que puede derivar en sanciones económicas y penas de prisión.
Además del impacto legal, esta práctica genera consecuencias como la disminución de poblaciones, la alteración de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad.
En caso de conocer situaciones relacionadas con tráfico o comercialización ilegal de especies, se puede denunciar a través de la línea 123.
Riesgo en las vías
El aumento de viajeros durante Semana Santa también incrementa el riesgo de atropellamiento de fauna silvestre en las carreteras.
Por ello, se insiste en la necesidad de conducir con precaución, reducir la velocidad y mantener atención al entorno, como parte de las medidas para proteger no solo la vida humana, sino también la biodiversidad.
El llamado es claro: evitar el consumo de fauna silvestre y respetar su hábitat sigue siendo una tarea clave para frenar la pérdida de especies en Antioquia.

