Las zonas francas en Colombia han movilizado más de $1,2 billones en inversión, según cifras del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, en el marco de la estrategia de reindustrialización que busca impulsar el crecimiento económico y la generación de empleo.

Uno de los proyectos destacados se desarrolla en la Zona Franca Tayrona, donde se han invertido más de 133 millones de dólares en infraestructura productiva con enfoque exportador y articulación logística.

Durante una visita al complejo, la ministra de Comercio, Diana Marcela Morales, señaló que estas inversiones hacen parte de una estrategia para fortalecer la producción nacional y mejorar la competitividad en mercados internacionales.

Infraestructura y competitividad

Uno de los elementos clave del proyecto es su integración con la red férrea del país, específicamente con el corredor Chiriguaná–Santa Marta, lo que permitiría conectar directamente la producción con el transporte ferroviario y el sistema portuario.

Esta articulación busca reducir costos logísticos, optimizar tiempos de operación y mejorar la trazabilidad de la carga, factores determinantes para sectores como la agroindustria, el minero y el metalmecánico.

Además, la cercanía con la terminal marítima en Santa Marta facilitaría una operación más eficiente en la salida de mercancías hacia mercados internacionales.

Impacto económico

El Gobierno sostiene que este modelo no solo impulsa grandes inversiones, sino que también abre espacio para la vinculación de pequeñas y medianas empresas a cadenas productivas y logísticas.

Con este enfoque, las zonas francas se consolidan como un instrumento clave para dinamizar la economía regional, fortalecer la base exportadora y mejorar la competitividad del país.