Las críticas de Minions & Monsters la ubican como la entrega mejor recibida del universo Despicable Me/Minions, gracias a una aventura ambientada en el Hollywood de los años 20 que mezcla slapstick para niños con referencias al cine clásico. La séptima película de la franquicia llega a salas con una premisa de estrellas del cine mudo que, sin querer, desatan monstruos.

Una aventura de Minions en el Hollywood mudo

La nueva película sigue a un grupo de Minions que aterriza en los estudios durante la era del cine silente y termina convertido en sensación de pantalla. La historia arranca con un recorrido turístico que presenta la “contribución” de estas criaturas a la historia del cine, antes de que su carrera en los sets se cruce con una apuesta mayor: filmar con monstruos reales.

El filme propone un giro respecto al eje habitual de Gru: aquí el foco está en los Minions como intérpretes del slapstick, con gags que remiten a rutinas y escenas del cine mudo. Entre los guiños más subrayados por la crítica están los homenajes a Chaplin, Keaton y Lloyd, pensados para cinéfilos, aunque muchos pasen de largo para el público infantil.

Las críticas de Minions & Monsters destacan su “carta de amor” al cine

Varios textos coinciden en que el arranque —centrado en las peripecias cinematográficas— es lo más inspirado del metraje, por su ritmo de comedia física y su repertorio de referencias. IndieWire la llamó una comedia “sorprendentemente encantadora” que conecta el slapstick de los Minions con “las raíces del cine”, mientras RogerEbert.com la describió como una “carta de amor” al viejo Hollywood.

TheWrap y Slant Magazine también resaltaron un mensaje de celebración del cine en pantalla grande. Para Slant, la película “actualiza” la fórmula al usar a los Minions para colar una idea sobre el poder duradero del cine, y TheWrap la lee como un tributo “inesperadamente emocional” a la experiencia colectiva de ir a una sala.

No todas las reseñas son igual de entusiastas: Hollywood Reporter y Boston Globe valoran el primer tramo por sus chistes para adultos, pero señalan que la segunda mitad cae en una acción más frenética y familiar dentro del cine animado contemporáneo. The Guardian, por su parte, apunta que la ambición de ir en una dirección “más inteligente” y, a la vez, cumplir con las expectativas de “gibberish-fest” termina por hacer que el relato vuelva a un terreno conocido.

Nuevos personajes: Goomi, un robot y monstruos fuera de control

Además de los Minions protagonistas, la historia incorpora un libro de hechizos y criaturas que elevan el conflicto hasta una amenaza global. Entre los personajes citados en las reseñas aparecen Goomi (con la voz de Trey Parker), un ser diminuto que desencadena la llegada de un monstruo gigante; y el robot Dort (Jesse Eisenberg), un visitante espacial que desarrolla una relación con Debbit (Zoey Deutch), una sufragista.

En el reparto también figuran Allison Janney como guía turística, Christoph Waltz como un director llamado Max, y Jeff Bridges dando voz a dos hermanos a cargo del estudio. Una reseña suma un cameo de George Lucas, interpretándose a sí mismo. Varias críticas coinciden en que el motor cómico es el director Pierre Coffin —también voz de los Minions—, aunque el balance general depende de cuánto pese, para cada espectador, el tramo de “cine dentro del cine” frente al despliegue de monstruos y caos.