La Fiscalía General de la Nación judicializó a nueve personas señaladas de integrar una presunta red dedicada a la compra, sacrificio clandestino y comercialización de carne equina no apta para el consumo humano, la cual, al parecer, era distribuida en establecimientos del área metropolitana de Bucaramanga (Santander) y vendida fraudulentamente como carne de res.

De acuerdo con la investigación, la estructura criminal habría operado durante varios meses, poniendo en riesgo la salud pública y vulnerando las normas de protección animal y sanitaria.

Los procesados fueron identificados como Sergio Leonardo Ortiz Soto, alias «Leo»; Danny Alexander Soto, alias «Dante» o «Carnicero»; Jonathan Javier Ortiz Soto; Yolanda Soto Badillo; Enrique Cadena Rojas, alias «Mala Vida»; Cindy Johana Moreno Daza; Mario Alvarado Trujillo; Mayer Andrea Trujillo Ardila y Jhoan Sebastián Trujillo Trujillo.

Así operaba la presunta organización

La investigación, liderada por una fiscal de la Dirección Especializada para los Delitos contra el Medio Ambiente y los Recursos Naturales, estableció que los presuntos integrantes de la red adquirían caballos de avanzada edad o con enfermedades en los departamentos de Cesar, Bolívar, Magdalena y en diferentes municipios de Santander.

Posteriormente, los animales eran trasladados hasta Bucaramanga en vehículos que, según la Fiscalía, no cumplían las condiciones exigidas para el transporte de animales.

Una vez llegaban a la ciudad, los caballos eran mantenidos en condiciones de presunto maltrato, sin acceso adecuado a alimento ni agua, antes de ser sacrificados de manera clandestina en lugares que no contaban con autorización sanitaria ni con los permisos establecidos por la ley.

Habrían alterado la carne para venderla como res

Los elementos materiales probatorios recopilados durante la investigación indican que, presuntamente, los implicados utilizaban sustancias químicas para modificar la apariencia, el olor y la textura de la carne con el propósito de ocultar su estado de descomposición y facilitar su comercialización.

Según la Fiscalía, los productos cárnicos eran almacenados y distribuidos sin cumplir las condiciones sanitarias requeridas y posteriormente eran vendidos como si se tratara de carne de res en diferentes establecimientos del área metropolitana de Bucaramanga.

Delitos imputados y medidas judiciales

La Fiscalía imputó a los nueve procesados, de acuerdo con el grado de participación de cada uno, los delitos de:

  • Concierto para delinquir.
  • Corrupción de alimentos, productos médicos o material profiláctico.
  • Daño a los recursos naturales y ecocidio.
  • Muerte al animal.

Durante las audiencias preliminares, cinco de los procesados aceptaron los cargos formulados por el ente investigador.

Por decisión de un juez de control de garantías, cinco personas deberán cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras que las otras cuatro permanecerán privadas de la libertad en sus lugares de residencia, mientras avanza el proceso judicial.