Más de tres décadas después del acuerdo de negociación conjunta alcanzado en 1993, cuatro empresas del sector energético y el sindicato SINTRAELECOL suscribieron un nuevo acuerdo colectivo con una vigencia de cinco años. El proceso contó con la facilitación del Ministerio del Trabajo.
El acuerdo fue firmado por Grupo Energía Bogotá, TGI, Enlaza y Enel Colombia, junto con SINTRAELECOL, y establece compromisos frente a algunos de los principales cambios que enfrenta el sector, entre ellos la incorporación de inteligencia artificial, automatización, digitalización y la transición energética.
Entre los puntos acordados se encuentra la evaluación de los posibles impactos de estas transformaciones sobre las condiciones laborales, además de procesos de formación dirigidos a los trabajadores que puedan verse involucrados en la implementación de nuevas tecnologías.
El documento también contempla medidas relacionadas con los efectos laborales de la transición energética, equidad de género, prevención del acoso, seguridad y salud en el trabajo y acciones frente a la tercerización e intermediación laboral ilegal.
Las convenciones colectivas que ya existen en cada empresa conservarán su vigencia y autonomía, de acuerdo con lo establecido en el acuerdo.
Ministerio del Trabajo acompañó la negociación
El Ministerio del Trabajo participó como facilitador del proceso, mientras que las partes mantuvieron la autonomía para definir los compromisos incluidos en el acuerdo.
La ministra del Trabajo, Natalia López Fuentes, destacó que no se alcanzaba un acuerdo de esta magnitud desde 1993 y señaló que el resultado fue producto del diálogo entre trabajadores, empresas y los diferentes actores vinculados al sector laboral.
El acuerdo tendrá seguimiento semestral a través de un Comité Laboral ampliado, encargado de revisar el cumplimiento y evolución de los compromisos pactados.
El proceso también plantea una discusión sobre la manera en que empresas y trabajadores enfrentarán los cambios tecnológicos y productivos del sector energético durante los próximos años.
Entre los asuntos que estarán bajo seguimiento se encuentran los efectos de la automatización y la inteligencia artificial sobre el empleo, la capacitación de los trabajadores y las condiciones laborales asociadas a la transición energética.
