La Alcaldía de Medellín adjudicó las obras del complejo acuático Carlos Mauro Hoyos, una de las fases del denominado Gran Parque Medellín, con una inversión distrital cercana a los $100.000 millones.

El proyecto se desarrollará sobre un área aproximada de 30.000 metros cuadrados e incluirá dos piscinas olímpicas, dos piscinas de aprendizaje, graderías, zonas técnicas, espacios de servicios, senderos peatonales y zonas verdes.

La Administración Distrital sostiene que la intervención permitirá duplicar el número de piscinas olímpicas disponibles en la ciudad. También contempla ampliar la actual pista de ciclismo y trote, que pasará de 1,6 a 3 kilómetros.

Sin embargo, la magnitud de la inversión abre nuevamente el debate sobre las prioridades del gasto público en Medellín. Se trata de una ciudad que enfrenta necesidades en materia de infraestructura, seguridad, movilidad, salud, educación y mantenimiento de escenarios existentes, mientras destina una suma cercana a los $100.000 millones a un nuevo complejo recreativo y deportivo.

Un parque con playas y piscina de olas

El complejo acuático no será el único componente relacionado con el agua dentro del Gran Parque Medellín. De acuerdo con la Administración Distrital, una fase posterior contempla la construcción de lagunas artificiales, áreas de playa y una piscina de olas.

La propuesta resulta particularmente llamativa para una ciudad que no tiene mar y que deberá incorporar infraestructura artificial para recrear este tipo de espacios. La pregunta que queda sobre la mesa es cuánto terminará costando el proyecto completo y cuáles serán los gastos posteriores de operación, mantenimiento, consumo de agua y energía de estas instalaciones.

El anuncio conocido hasta ahora señala que la inversión del complejo acuático será cercana a los $100.000 millones, pero no establece en la información suministrada cuál será el costo total de las futuras lagunas, playas artificiales y piscina de olas.

Mientras avanzan las obras, la Alcaldía también adelanta intervenciones en la zona central del Gran Parque, la pista de trote y ciclismo y la Unidad Deportiva María Luisa Calle. La pista de BMX Mariana Pajón ya fue renovada.

El proyecto contempla además un nuevo cerramiento perimetral y accesos, así como obras hidráulicas y de bioingeniería destinadas a mejorar el manejo de las aguas lluvias y reducir el riesgo de inundaciones.

La discusión, más allá de las características arquitectónicas y deportivas del proyecto, queda planteada alrededor de las prioridades de inversión: ¿es este el momento adecuado para que Medellín destine cerca de $100.000 millones a un complejo acuático y avance hacia la construcción de playas y una piscina de olas artificiales?

La respuesta dependerá de la evaluación que hagan los ciudadanos sobre el impacto social, deportivo y económico de una obra de esta magnitud frente a otras necesidades de la ciudad.