El senador Ariel Ávila lanzó fuertes cuestionamientos contra la nueva ministra del Trabajo, Natalia Eugenia López Fuentes, a quien señaló como cuota política del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, en medio de la polémica por la derogatoria de 11 circulares laborales expedidas durante el anterior Gobierno.

Para Ávila, la decisión de la ministra de dejar sin efectos estas circulares no corresponde a una supuesta corrección de una “reforma laboral por debajo de la mesa”, como se ha planteado desde el Ministerio, sino que podría terminar afectando las herramientas con las que cuentan los inspectores laborales para desarrollar sus funciones.

El senador sostuvo que la ministra tiene una cercanía política con Fico Gutiérrez y cuestionó que, poco después de llegar al Ministerio del Trabajo, haya decidido reversar las 11 circulares.

“La nueva ministra del Trabajo, que como ustedes saben es cuota del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez”, afirmó Ávila durante su intervención.

Ávila cuestiona el argumento de la ministra

Uno de los principales cuestionamientos del senador está relacionado con la explicación entregada por la ministra para justificar la derogatoria.

Según Ávila, las circulares no constituían una reforma laboral paralela ni creaban nuevos derechos, sino que funcionaban como documentos orientadores para los inspectores del Ministerio del Trabajo.

“Estas circulares lo único que hacen es clarificar procedimientos”, sostuvo.

El congresista argumentó que estos instrumentos permitían establecer criterios para que los inspectores pudieran actuar frente a diferentes situaciones laborales, entre ellas las relacionadas con trabajadoras domésticas, trabajadores de plataformas digitales y personas con estabilidad laboral reforzada.

Ávila considera, por ello, que el argumento utilizado para justificar la derogatoria resulta contradictorio con el contenido de la propia resolución que dejó sin efectos las circulares.

 

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El senador pone como ejemplo la Circular 0049

Ávila dedicó parte de su intervención a la Circular 0049 del 22 de mayo de 2026, relacionada con los procedimientos para atender casos de estabilidad laboral reforzada de personas con discapacidad.

Según explicó, esta circular no estaba creando un derecho laboral nuevo, sino estableciendo un procedimiento para que el Ministerio pudiera cumplir con obligaciones derivadas de decisiones de la Corte Constitucional.

El senador citó específicamente la sentencia SU-111 de 2025, que ordenó establecer un procedimiento claro frente a solicitudes de autorización de despido de trabajadores cobijados por estabilidad laboral reforzada.

“Ven, aquí no hay reforma laboral ni nada. Es un mandato de la Corte Constitucional”, afirmó Ávila.

Plataformas digitales y trabajo doméstico

El congresista también mencionó la Circular 0086 del 29 de julio de 2026, relacionada con orientaciones para los inspectores del Trabajo en zonas con alta concentración de trabajadores de plataformas digitales de reparto.

Para Ávila, nuevamente se trataba de criterios operativos para los funcionarios, y no de la creación de nuevos derechos laborales.

También se refirió a la Circular 0089, relacionada con el trabajo doméstico y la protección especial del trabajo, así como con el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificado por Colombia.

El senador sostuvo que varias de las disposiciones derogadas respondían a normas, decisiones judiciales y compromisos internacionales que anteceden al actual Gobierno.

¿Retroceso o corrección jurídica?

La controversia plantea dos posiciones enfrentadas.

Desde el Ministerio del Trabajo se ha defendido la derogatoria de las 11 circulares bajo el argumento de que algunas contenían disposiciones que podían exceder las competencias administrativas de la entidad o generar obligaciones sin suficiente respaldo jurídico.

Ávila sostiene una interpretación completamente diferente. A su juicio, el problema no está en la creación de nuevos derechos, sino en que se estarían eliminando herramientas administrativas que permitían a los inspectores orientar sus actuaciones.

Por eso, advirtió que la decisión podría generar dificultades operativas dentro del Ministerio mientras se establecen nuevos procedimientos.

Ariel Ávila lleva el debate al terreno político

Más allá de la discusión jurídica, Ávila convirtió la decisión en un nuevo cuestionamiento al proyecto político de Federico Gutiérrez.

El senador no solo cuestionó directamente a la ministra Natalia López por la derogatoria de las circulares, sino que puso el foco sobre su supuesta condición de cuota política de Fico Gutiérrez, conectando la decisión del Ministerio con el proyecto político del alcalde de Medellín.

“Esto lo que va a llevar no es a un desconocimiento de derechos, es a una parálisis de los funcionarios del Ministerio, de los inspectores”, afirmó.

El debate queda abierto entre quienes consideran que la nueva administración está corrigiendo instrumentos que presentaban problemas jurídicos y quienes, como Ávila, advierten que la eliminación de estas herramientas puede debilitar la capacidad del Estado para proteger a los trabajadores.

La discusión también adquiere una dimensión política por la cercanía que el senador atribuye a la ministra con Federico Gutiérrez, en momentos en que el alcalde de Medellín mantiene una activa participación en el escenario político nacional.