La Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria) alertó sobre posibles riesgos para los usuarios y el sistema financiero ante un proyecto de decreto que modificaría el funcionamiento de los servicios de giros postales en el país.
Según el gremio, la iniciativa permitiría que los Operadores de Servicios Postales de Pago capten recursos del público a través de cuentas postales sin estar sometidos a la supervisión de la Superintendencia Financiera ni de la Superintendencia de Economía Solidaria, lo que abriría un vacío regulatorio relevante.
Asobancaria advierte que esta modificación podría generar un arbitraje regulatorio, dado que estos operadores no estarían sujetos a los mismos estándares en gestión de riesgos, prevención de lavado de activos y financiación del terrorismo que las entidades financieras tradicionales. En este escenario, el riesgo recaería directamente sobre los usuarios, quienes no contarían con mecanismos de protección equivalentes.
El gremio también señaló que, de aprobarse el decreto en su forma actual, las cuentas postales no tendrían cobertura del seguro de depósitos ni requerimientos patrimoniales similares a los exigidos al sector financiero, lo que incrementaría la posibilidad de pérdidas en caso de fallas operativas o financieras.
A estas preocupaciones se suman advertencias del Banco de la República, que ha señalado que la medida podría afectar el desarrollo de los pagos inmediatos en Colombia, particularmente el sistema Bre-B, al fragmentar el ecosistema de pagos y fomentar el uso del efectivo. Esta situación, según las alertas, podría impactar la confianza del público y la competencia en el sistema financiero.
La Superintendencia Financiera también ha manifestado inquietudes relacionadas con la gestión de riesgos de liquidez, operativos y de lavado de activos asociados a la propuesta. Ante este panorama, Asobancaria solicitó al Gobierno nacional abstenerse de expedir el decreto en los términos planteados, argumentando que su implementación podría tener efectos adversos para el mercado y los ciudadanos.C


