El Tribunal Superior de Antioquia condenó a Santiago Uribe Vélez a 340 meses de prisión —28 años— por los delitos de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado y concurso de delitos de lesa humanidad, en el proceso conocido como el caso de “Los 12 Apóstoles”.
La decisión revoca la absolución emitida el 13 de noviembre de 2024 por el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Antioquia.

En un fallo de 307 páginas, los magistrados declararon penalmente responsable al hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez y ordenaron el pago de una multa equivalente a 6.500 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Aunque aún no será capturado, la orden de detención se hará efectiva una vez la Corte Suprema de Justicia decida sobre un eventual recurso de casación.

“Negar la suspensión de la ejecución de la pena y la prisión domiciliaria (…) Una vez en firme esta decisión se proferirá orden de captura para el cumplimiento de la sentencia”, señala el fallo.


Los orígenes del caso: poder regional, violencia y un grupo paramilitar

La historia de los 12 Apóstoles está ligada al mundo ganadero y político del norte de Antioquia, especialmente a la hacienda La Carolina, propiedad de la familia Uribe Vélez. La finca —una de las 24 que posee la familia en el departamento— fue el epicentro de la creación de un grupo armado ilegal que operó entre 1992 y 1993 en Yarumal.

El contexto familiar ha estado marcado por controversias que se remontan al asesinato de Alberto Uribe Sierra en 1983, padre de Álvaro y Santiago, cuyos vínculos con el narcotráfico fueron mencionados en investigaciones como Los jinetes de la cocaína, del periodista Fabio Castillo. En ese entramado político y económico se movería la estructura armada por la que hoy es condenado Santiago Uribe.


Cómo surgieron “Los 12 Apóstoles”: testimonios clave

La reconstrucción del grupo paramilitar ha sido posible gracias a varios testigos, entre ellos:

1. El mayor (r) Juan Carlos Meneses

Excomandante de la Policía de Yarumal y testigo estrella del caso.
En 2010 declaró ante autoridades colombianas e internacionales que Santiago Uribe era jefe y auspiciador del grupo paramilitar.

Según Meneses:

  • En La Carolina se veían hombres armados con fusiles R-15 y AK-47, armamento no utilizado por el Ejército.

  • Detrás de la plaza de toros de la hacienda existía una pista de entrenamiento para paramilitares.

  • Santiago Uribe presumía de estar “bien conectado políticamente”, mencionando que su hermano tenía asegurada la Gobernación de Antioquia.

  • El grupo realizaba “limpieza social” en Yarumal con apoyo de miembros de la fuerza pública.

Meneses relató que al asumir como comandante de Policía en 1993, fue instruido para colaborar con el grupo, que ya tenía estructura, armas y objetivos definidos.

2. Salvatore Mancuso

El exjefe paramilitar mencionó la participación de Santiago Uribe y los vínculos entre fuerzas estatales y estructuras ilegales en la región.

3. Eunisio Pineda Luján

Extrabajador de la hacienda La Carolina, quien corroboró la existencia de hombres armados y actividades ilícitas dentro de la propiedad.


El nombre del grupo y su accionar

El grupo fue bautizado “Los 12 Apóstoles” por la participación de un sacerdote de apellido Palacios, quien cargaba una biblia hueca donde ocultaba un arma.
Operaba principalmente en Yarumal y realizaba:

  • Ejecutivos de “limpieza social” contra personas señaladas como ladrones, expendedores de droga o presuntos subversivos.

  • Coordinación con policías locales para asegurar impunidad y movilidad.

  • Acciones selectivas que, según testigos, eran ordenadas o aprobadas por Santiago Uribe.

Aunque las primeras investigaciones datan de 1996, el caso fue archivado en 1999 por falta de pruebas. Permaneció inactivo hasta 2010, cuando las declaraciones de Meneses reabrieron el expediente y permitieron reconstruir el funcionamiento del grupo.


Un fallo que marca un hito judicial

Tras 26 años de proceso, múltiples testimonios y controversias, el Tribunal Superior de Antioquia concluyó que existió un grupo paramilitar dirigido y financiado desde la hacienda La Carolina y que su responsable era Santiago Uribe Vélez.

El fallo no sólo revoca su absolución de 2024, sino que reconoce oficialmente la existencia de Los 12 Apóstoles como un aparato criminal que cometió delitos de lesa humanidad.

La decisión queda ahora a la espera de lo que resuelva la Corte Suprema de Justicia, instancia final antes de que se haga efectiva la orden de captura.