A menos de dos meses del terremoto registrado el pasado 10 de agosto, 1.275.967 niños, niñas y jóvenes afectados por la emergencia cuentan nuevamente con el servicio educativo, de acuerdo con el balance presentado por el Ministerio de Educación Nacional.

La cifra corresponde al 100 % de los estudiantes identificados como afectados. Sin embargo, el restablecimiento del servicio no significa que todos hayan regresado a las aulas en condiciones normales, debido a que parte de la población continúa bajo esquemas transitorios mientras avanzan las obras de recuperación de las instituciones educativas.

Para definir las acciones de atención, fueron analizadas 5.539 sedes educativas teniendo en cuenta factores como daños en la infraestructura, número de estudiantes matriculados, condiciones de ruralidad, situación socioeconómica, conectividad y continuidad del proceso educativo.

Según el Ministerio, la respuesta incluyó diferentes alternativas para mantener las clases mientras se recuperan los establecimientos afectados por el terremoto.

286.186 estudiantes continúan en modalidades transitorias

Del total de estudiantes que retomaron el servicio educativo, 990.974, equivalentes al 77,6 %, reciben clases de manera completamente presencial.

Otros 109.640 estudiantes se encuentran bajo un esquema de alternancia, mientras que 175.353 desarrollan sus actividades mediante una modalidad híbrida.

En conjunto, estas dos últimas modalidades representan 286.186 estudiantes que todavía no han retornado completamente a la presencialidad.

El Ministerio señaló que el siguiente objetivo es avanzar en el retorno progresivo de estos estudiantes a las aulas, mientras continúan los trabajos de reparación y reconstrucción de las sedes educativas.

Entre las medidas implementadas durante la emergencia se encuentran la instalación de aulas temporales, utilización de espacios educativos alternos, reparación de infraestructura, docentes itinerantes, conectividad y entrega de equipos tecnológicos y materiales educativos.

También se han desarrollado acciones de acompañamiento para docentes y familias, además de alianzas destinadas a apoyar la recuperación de establecimientos y facilitar el acceso a herramientas tecnológicas en los territorios afectados.

La viceministra de Preescolar, Básica y Media, Gledy María Foliaco, explicó que la atención requirió la articulación de diferentes medidas relacionadas con infraestructura, modelos pedagógicos flexibles, tecnología y acompañamiento a las comunidades educativas.

El balance presentado por la cartera de Educación establece que la totalidad de los estudiantes afectados volvió a estar vinculada al servicio educativo. El reto que permanece es recuperar las condiciones físicas de las sedes y lograr que quienes continúan en modalidades transitorias puedan regresar progresivamente a la presencialidad plena.