Un nuevo golpe contra las economías ilegales en el Valle de Aburrá dejó la incautación de 2.227 kilogramos de marihuana tipo creepy, en una operación de la Policía Nacional que apunta a debilitar las redes de narcotráfico en la región.

De acuerdo con las autoridades, el cargamento pertenecería al Grupo Delincuencial Organizado “Los Triana”, una estructura con presencia en el área metropolitana, que estaría fortaleciendo sus redes de distribución de estupefacientes.

Ruta del narcotráfico: conexión con el Cauca

Las investigaciones indican que la droga habría sido adquirida al Grupo Armado Organizado Residual “Dagoberto Ramos Ortiz”, con base en el departamento del Cauca, lo que evidencia la conexión entre estructuras armadas ilegales y redes urbanas de microtráfico.

Este tipo de alianzas, según expertos en seguridad, permite el flujo constante de estupefacientes hacia centros urbanos, donde se concentra el consumo y la comercialización.

Impacto económico y operativo

Con esta incautación, las autoridades estiman que se evitó la circulación de más de un millón de dosis de marihuana en el Valle de Aburrá.

Además, el operativo representaría una afectación a las rentas ilícitas de estas organizaciones cercana a los $1.500 millones mensuales, recursos que alimentan otras actividades delictivas.

Durante el procedimiento, que se apoyó en labores de inteligencia y fuentes humanas, se logró interceptar el cargamento antes de su distribución en la región.

Persisten redes criminales

Aunque este resultado es presentado como un golpe significativo, también deja en evidencia la capacidad de estas estructuras para mantener rutas activas de narcotráfico entre regiones como el Cauca y Antioquia.

Las autoridades reiteraron que continuarán las operaciones para afectar la logística, el control territorial y las finanzas de estos grupos ilegales que operan en el Valle de Aburrá.