Ante el aumento de las lluvias en el Valle de Aburrá, el municipio de Itagüí mantiene activo su Plan de Contingencia 2026, una estrategia que combina tecnología, monitoreo permanente y atención operativa para prevenir emergencias relacionadas con deslizamientos e inundaciones.

La administración municipal informó que actualmente funcionan tres sistemas de alerta temprana en sectores cercanos a las principales quebradas del municipio, además de drones especializados y cuatro estaciones activas de monitoreo instaladas en las quebradas Doña María, La Tablaza, El Sesteadero y La Limona.

Estas herramientas permiten emitir alertas preventivas mediante sirenas, mensajes de texto, aplicaciones móviles y redes sociales, con el objetivo de facilitar evacuaciones oportunas y fortalecer la capacidad de respuesta de las comunidades ante posibles emergencias.

El sistema de monitoreo es coordinado por la Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo, entidad encargada de realizar seguimiento permanente al comportamiento de las lluvias, el estado del terreno y los niveles de los afluentes hídricos en puntos considerados críticos.

Según las autoridades locales, el modelo implementado en Itagüí se articula con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales y con el Sistema de Alertas Tempranas del Valle de Aburrá, permitiendo analizar variables geotécnicas y condiciones climáticas en tiempo real.

De acuerdo con el mapa de amenaza del municipio, las zonas con mayor vulnerabilidad frente a deslizamientos e inundaciones son las veredas Los Gómez, El Ajizal, El Pedregal, Loma de los Zuleta, Los Olivares y La María, además de barrios como San Javier, La Unión y Pilsen.

Las autoridades señalaron que estos sectores han registrado emergencias y afectaciones durante temporadas de lluvias anteriores, por lo que se han ejecutado obras de estabilización, señalización y monitoreo preventivo para reducir riesgos.

El director de Gestión del Riesgo de Itagüí, Bernardo Mejía, aseguró que el municipio cuenta actualmente con más de 200 socorristas, tres grupos operativos especializados, máquinas contraincendios, ambulancias y comités barriales activos para responder ante posibles emergencias derivadas de la temporada invernal.

Además, indicó que durante 2025 más de 850 personas fueron capacitadas en gestión del riesgo y protocolos de prevención comunitaria.