Durante la audiencia de este 2 de octubre, la judicatura definió las medidas de aseguramiento solicitadas dentro del proceso que involucra a Miguel Quintero y Sebastián Ortega.

El juez determinó imponer a Miguel Quintero una medida de aseguramiento domiciliaria, acompañada de dos medidas no privativas de la libertad. Según explicó durante la diligencia, la decisión respondió al análisis de criterios como la necesidad, adecuación, proporcionalidad y razonabilidad de la medida.

En cuanto a Sebastián Ortega, el juez decidió no imponer una medida de aseguramiento privativa de la libertad. No obstante, estableció para él las mismas dos medidas no privativas que acompañan la decisión adoptada para Quintero.

Decisión del juez

Durante la audiencia, el juez señaló que, en el caso de Quintero, consideró necesaria la imposición de una medida de aseguramiento, pero optó por que esta fuera cumplida en su domicilio.

El funcionario judicial también hizo referencia a consideraciones relacionadas con la ubicación del domicilio señalado durante la diligencia y manifestó que, al tratarse de una dirección que había sido expuesta previamente en la audiencia, podía ser localizada mediante herramientas de geolocalización.

En el caso de Ortega, el juez explicó que, atendiendo al principio de gradualidad y a la protección del derecho a la libertad, no consideró procedente imponer una medida de aseguramiento privativa de la libertad.

La determinación adoptada durante esta audiencia corresponde a medidas de aseguramiento dentro del proceso judicial y no constituye, por sí misma, una declaración de responsabilidad penal contra ninguno de los involucrados.

La investigación y las actuaciones judiciales continuarán conforme a las decisiones que adopten las autoridades competentes.

La Fiscalía apeló y la decisión definitiva quedó para la próxima semana.