Un equipo de 21 profesionales del Área Metropolitana del Valle de Aburrá se desplazó hasta Cali para apoyar la atención de la emergencia ocasionada por el sismo del pasado 10 de agosto. La misión incluyó evaluaciones de edificaciones, operaciones con drones, herramientas tecnológicas y rescate de animales.

Como muestra de solidaridad y cooperación entre territorios, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá desplegó un equipo interdisciplinario de 21 profesionales para apoyar a Cali durante la emergencia ocasionada por el sismo registrado el pasado 10 de agosto.

La misión se desarrolló en articulación con el Área Metropolitana del Suroccidente, la Alcaldía de Cali, organismos de socorro, entidades técnicas y el Puesto de Mando Unificado (PMU), con el objetivo de fortalecer la evaluación de daños, organizar las labores operativas y aportar información para la toma de decisiones.

“Cuando una emergencia supera fronteras territoriales, la solidaridad y el conocimiento técnico se convierten en herramientas fundamentales para salvar vidas y acelerar la recuperación. Desde el Área Metropolitana del Valle de Aburrá pusimos al servicio de Cali nuestra experiencia, tecnología y talento humano para fortalecer la respuesta institucional y acompañar a las comunidades afectadas en un momento difícil”, afirmó Paula Andrea Palacio Salazar, directora del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.

Uno de los principales aportes durante la misión fue el desarrollo de herramientas tecnológicas para mejorar la gestión de la información. Entre ellas se encuentra el Gestor de Zonas, una plataforma web que permitió centralizar el mapa de Cali, asignar equipos de trabajo, hacer seguimiento a las verificaciones y consolidar información proveniente de diferentes fuentes.

La herramienta permitió administrar las 103 zonas priorizadas para la atención de la emergencia, facilitando la distribución de recursos y evitando duplicidad de intervenciones.

También fue diseñado y entregado al Distrito de Cali el Tablero EDE, una herramienta digital que consolida las evaluaciones de daños en edificaciones, permite analizar información georreferenciada y facilita la visualización de indicadores para la toma de decisiones. Ambas plataformas fueron transferidas al Distrito para garantizar su continuidad.

El equipo técnico también apoyó la implementación del Sistema Comando de Incidentes, capacitó a personal local y voluntarios y participó en la aplicación de la metodología de Evaluación de Daños en Edificaciones (EDE).

En total, fueron evaluadas 77 edificaciones entre viviendas, establecimientos comerciales, instituciones y centros de salud. Estas estructuras corresponden a 678 unidades habitacionales y una población estimada de 5.470 personas.

Las evaluaciones se realizaron en sectores como Los Cámbulos, Tequendama, El Lido, Nueva Granada, San Fernando, Terrón Colorado, Alameda, Santa Anita, Guadalupe, El Cedro, Panamericana y Olímpico, entre otros.

Los profesionales identificaron edificaciones con afectaciones severas, incluyendo inmuebles con colapso total y daños estructurales que comprometían su estabilidad. Los resultados fueron entregados al Puesto de Mando Unificado y a las autoridades distritales para apoyar la priorización de intervenciones y la definición de medidas de protección.

El despliegue también contó con la participación del SIATA, que realizó 61 vuelos con drones especializados para labores de cartografía, inspección térmica y verificación de estructuras que podían presentar riesgo de colapso.

Las operaciones permitieron monitorear más de 1.700 hectáreas, generar información cartográfica de alta precisión y realizar inspecciones internas y externas de edificaciones afectadas sin exponer directamente a los equipos de respuesta. Además, el equipo de teledetección realizó una revisión del monumento Cristo Rey.

La Evaluación de Daños en Edificaciones fue uno de los componentes centrales de la misión. Los profesionales ingresaron a diferentes estructuras para revisar el estado del sistema portante, entrepisos, cubiertas y elementos no estructurales, además de las condiciones de riesgo en el entorno.

Este trabajo permitió determinar el nivel de afectación de los inmuebles, establecer condiciones de habitabilidad y entregar información técnica para orientar las decisiones de las autoridades frente a las zonas afectadas.

La misión también incluyó atención a animales. El Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) puso a disposición su experiencia para apoyar las labores de búsqueda y rescate.

Durante cinco días se realizaron 21 acciones de atención y respuesta, entre ellas el rescate con vida de cinco perros y cuatro gatos, la instalación de trampas en zonas de difícil acceso, 11 atenciones médico-veterinarias a animales domésticos y la atención de un ejemplar de fauna silvestre.

Con este despliegue, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá aportó capacidades técnicas, tecnológicas y humanas a la respuesta de Cali tras el sismo, en una misión que buscó fortalecer la gestión del riesgo y apoyar la protección de las comunidades afectadas.