La aprobación de la reforma a la salud en la Cámara de Representantes ha sido uno de los eventos más polémicos para el Gobierno del Cambio, que destaca este paso como crucial hacia la transformación del sistema de salud, con el objetivo de convertir la salud en un derecho fundamental en lugar de un negocio. El ministro de Salud y Protección Social, Guillermo Jaramillo, expresó su agradecimiento a la Cámara de Representantes, a los ponentes y al equipo gubernamental por el arduo trabajo de meses.

El nuevo sistema aprobado se centra en la atención primaria, la equidad en la prestación de servicios y el giro directo a los prestadores de salud. El proyecto, liderado por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, busca mejorar y fortalecer el acceso a los servicios de salud para millones de colombianos, alineándose con la Constitución Política de 1991 y la ley Estatutaria 1751 de 2015, que consagran la salud como un derecho fundamental.

Por otro lado, el ministro del Interior, Luis Fernando Velasco, resalta las virtudes de la propuesta y espera que la mayoría obtenida en la Cámara se repita en el Senado. Se compromete a exponer la necesidad de la reforma respetando el marco constitucional en el Senado, un espacio de reflexión y debate.

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¿Qué dice la oposición?

Sin embargo, la oposición, representada por el partido Centro Democrático, muestra su desacuerdo con la aprobación. El representante Andrés Forero sostiene que se ha dado un «golpe mortal» al sistema de salud colombiano y señala la crisis ministerial que precedió la radicación del proyecto. Asegura que la población no ha sido convencida, citando encuestas que reflejan la preferencia por mejorar el sistema actual en lugar de eliminar las EPS.

Andrés Forero destaca la salida de la exministra Carolina Corcho y la ruptura de la coalición de Gobierno como consecuencias del primer debate del proyecto. La senadora María Fernanda Cabal, también del Centro Democrático, reitera la oposición y anuncia que presentarán argumentos firmes en el Senado para impedir la destrucción del sistema actual.

 

Foto: Néstor Gómez / EL TIEMPO