El corregimiento de Mesopotamia, en La Unión, cerró oficialmente su Plan de Retorno y Reubicación luego de una inversión superior a los $520 millones para fortalecer proyectos productivos, infraestructura, salud y atención a las víctimas del conflicto armado.
La Unidad para las Víctimas y la Alcaldía de La Unión oficializaron el cierre del Plan de Retorno y Reubicación de la comunidad del corregimiento de Mesopotamia, un proceso que permitió fortalecer las condiciones de vida de más de 150 familias afectadas por el desplazamiento forzado y otros hechos derivados del conflicto armado.
Con esta decisión se da por cumplida la hoja de ruta diseñada para garantizar la permanencia de la población en su territorio mediante acciones enfocadas en el arraigo, la recuperación social y el fortalecimiento de la economía local.
Durante el acto de cierre, habitantes y víctimas destacaron los avances alcanzados gracias a la implementación de proyectos productivos agrícolas dedicados al cultivo de papa, tomate, fresa y fríjol, además de la creación de huertas caseras orientadas a fortalecer la seguridad alimentaria de las familias.
La intervención también incluyó inversiones en infraestructura y servicios básicos. Entre las obras ejecutadas se encuentran mejoras en el centro de salud, que recibió dotación de equipos biomédicos, mobiliario y personal permanente, así como acciones para fortalecer la educación y ampliar la cobertura del sistema de alcantarillado.
Otro de los componentes del plan fue la estrategia «Tejiéndonos», un programa de acompañamiento psicosocial dirigido a las víctimas del conflicto, orientado a promover la recuperación emocional y la reconstrucción del tejido social afectado por años de violencia.
La inversión total del Plan de Retorno y Reubicación ascendió a 520.752.947 pesos, recursos destinados a generar condiciones que permitan la permanencia de la comunidad y reduzcan los riesgos de nuevos desplazamientos.
El corregimiento de Mesopotamia fue uno de los territorios más golpeados por el conflicto armado en Antioquia debido a las disputas entre las antiguas FARC, el ELN y grupos de autodefensas. Durante varios años sus habitantes fueron víctimas de desplazamientos forzados, homicidios, desapariciones y secuestros, hechos que alteraron profundamente la vida de la comunidad.
Con la culminación de este proceso, Antioquia completa nueve planes de retorno y reubicación finalizados, beneficiando a comunidades de municipios como El Peñol, La Unión, Alejandría, El Carmen de Viboral, Jericó, Carolina del Príncipe y San Roque, donde también se han adelantado acciones para reparar a las víctimas y fortalecer su permanencia en los territorios.


