El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció tras hablar por teléfono con Vladímir Putin que Rusia suministrará diésel en medio del alza de los combustibles. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, objetó el anuncio por su posible efecto sobre las sanciones a Moscú.
El diésel ruso aún pendiente
Trump habló de un suministro inicial de cientos de miles de toneladas de diésel y de entregas adicionales durante los próximos meses. Son volúmenes anunciados para entrega futura, no combustible que ya haya llegado a los mercados.
El efecto de la medida sobre los precios sigue en discusión. Analistas consideran que los volúmenes y los plazos serían insuficientes para un alivio rápido. El repunte de los combustibles figura entre los motivos del giro anunciado por Washington hacia Moscú.
Meloni llevará su posición a Europa
En una comparecencia ante el Senado italiano, previa al próximo Consejo Europeo, Meloni calificó de “muy arriesgado” el acuerdo anunciado por Trump. Sostuvo que el resultado de la decisión es incierto y advirtió que el suministro puede generar nuevos ingresos para Rusia y debilitar la presión de las sanciones.
Meloni afirmó que el aumento de los precios del combustible se debe principalmente a la guerra en Irán, no al conflicto en Ucrania. Pidió que Europa hable con una sola voz y reclamó una respuesta coordinada y rápida ante el costo de la energía. Llevará esa posición a la discusión europea.










