La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) realizó una inspección al puente metálico modular instalado sobre el río Quiratá, en el sector de Bocas del Opón, Santander, una obra que busca mejorar la movilidad y reducir el riesgo para miles de habitantes de la zona rural.
Según la entidad, la infraestructura beneficiará directamente a más de 8.000 personas de cuatro municipios que durante décadas enfrentaron dificultades para movilizarse debido a las crecientes súbitas del afluente.
Durante el recorrido, el director de la UNGRD verificó las condiciones del puente y destacó que la obra permitirá fortalecer la conectividad y facilitar el transporte de productos, el acceso a servicios básicos y la atención de emergencias en la región.
La estructura tiene 64 metros de longitud, 4,20 metros de ancho y capacidad para soportar hasta 52 toneladas. Además, cuenta con tránsito vehicular en una sola calzada y fue construida bajo diseño tipo Bailey con acero de alta resistencia.
El puente permitirá el paso de vehículos de carga, maquinaria pesada y organismos de respuesta.
La solución fue asignada por la UNGRD con una inversión cercana a los $5.000 millones, mientras que la instalación estuvo a cargo del Batallón de Ingenieros de Operaciones Especiales N.° 90 del Ejército Nacional.
Con esta obra, las autoridades buscan reducir el riesgo para las comunidades que durante años debieron utilizar pasos improvisados para cruzar el río Quiratá, especialmente en temporadas de lluvias y crecientes.


