Luego de una serie de ataques aéreos contra puntos estratégicos de Caracas, el Gobierno venezolano declaró el Estado de Conmoción Exterior en su territorio.

Ante el ataque, el presidente colombiano, Gustavo Petro, pidió convocar de inmediato el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y ordenó establecer un Puesto de Mando Unificado (PMU) en la frontera, para supervisar la situación humanitaria en la frontera.

«Colombia desde ayer es miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, debe ser convocado de inmediato. Establecer la legalidad internacional de la agresión sobre Venezuela», escribió Petro en su cuenta de la red social X.

Petro rechazó los ataques y aseguró que Colombia mantendrá canales diplomáticos abiertos con los países involucrados para buscar un desescalamiento de las tensiones.

«Colombia reafirma su compromiso irrestricto con los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, y la solución pacífica de las controversias internacionales. En este sentido, el Gobierno colombiano rechaza cualquier acción militar unilateral que pueda agravar la situación o poner en riesgo a la población civil», manifestó Petro.

Posteriormente, en otro trino publicó el listado de los lugares que habrían sido atacados por Estados Unidos, que incluyen la base militar de La Carlota, que supuestamente habría quedado inhabilitada, el fuerte Tiuna y el Palacio Legislativo de Caracas.

«El país adopta una posición orientada a la preservación de la paz regional, y hace un llamado urgente a la desescalada, exhortando a todas las partes involucradas a abstenerse de acciones que profundicen la confrontación y a privilegiar el diálogo y los canales diplomáticos», agregó Petro.

Petro ordenó a la Cancillería mantener canales diplomáticos abiertos y promover iniciativas orientadas a la verificación de los hechos y la preservación de la paz regional.

Así mismo, ordenó medidas para proteger a la población civil y preservar la estabilidad en la frontera.

(Colprensa)