Javier Pava Sánchez firmó la decisión de la UNGRD de no solicitar ni activar inicialmente equipos internacionales USAR tras el sismo de 7,4 Mw, al considerar suficientes las capacidades nacionales disponibles para las necesidades identificadas.
La evaluación durante la emergencia
La comunicación quedó consignada en el radicado 2026EE14740, fechado el 11 de agosto de 2026 y dirigido a Omar Bula Escobar, ministro de Relaciones Exteriores. Pava Sánchez la suscribió digitalmente como director general encargado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
El documento se expidió durante la atención al movimiento telúrico registrado el 10 de agosto de 2026, con epicentro en San José del Palmar, Chocó. La Sala de Crisis Nacional mantenía en actualización la evaluación de afectaciones y necesidades, con prioridades de respuesta en Chocó, Valle del Cauca y Risaralda.
Para las labores de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, la UNGRD reportó el despliegue y la articulación de grupos acreditados por el Gobierno de Colombia a través del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. En ese momento, el país contaba con más de 25 grupos con capacidades de búsqueda y rescate.
Con esa disponibilidad y la evaluación hecha hasta entonces, la entidad consideró que no era necesario solicitar ni activar equipos internacionales especializados durante esa etapa de la emergencia. La determinación se circunscribió al estado operativo que presentaba la situación al momento de expedir la comunicación.
Monitoreo de equipos USAR
La decisión quedó sujeta al monitoreo permanente de las condiciones en el territorio. Si la evolución de la emergencia o la identificación de nuevas necesidades superaban las capacidades nacionales disponibles, el Gobierno de Colombia comunicaría los requerimientos específicos de asistencia internacional mediante los canales oficiales establecidos.
En ese escenario, podría solicitarse apoyo solamente de equipos internacionales de búsqueda y rescate que tuvieran la correspondiente clasificación ante INSARAG. La comunicación mantiene esa posibilidad condicionada a que las capacidades disponibles en el país resultaran superadas.
Colombia mantenía activos los mecanismos de coordinación e intercambio de información con la comunidad internacional. La UNGRD agradeció las manifestaciones de solidaridad y los ofrecimientos de apoyo técnico, operativo y humanitario recibidos a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y de la entidad.
La evolución de la respuesta y las capacidades disponibles eran reportadas mediante Virtual OSOCC, dentro de los mecanismos de Naciones Unidas para coordinar operaciones de búsqueda y rescate. Ese reporte acompañaba el seguimiento a las condiciones que podían modificar la evaluación inicial.
















