Cali, Pereira, Palmira y Quibdó. Brigadas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), lideradas por docentes de la Facultad de Minas, avanzaron en la inspección de viviendas y edificaciones afectadas por el sismo del pasado 10 de agosto, con el propósito de determinar el nivel de afectación y establecer las condiciones de habitabilidad de los inmuebles.

Los equipos técnicos llegaron a diferentes zonas afectadas para poner sus conocimientos al servicio de las comunidades y las autoridades locales. Las jornadas incluyeron la evaluación de viviendas, edificios comerciales, instituciones educativas y sedes universitarias, con el fin de establecer cuáles estructuras podían continuar en funcionamiento y cuáles requerían evacuación o intervenciones.

Quibdó, uno de los territorios más afectados

En Quibdó, el balance reportado registra 2.723 viviendas averiadas, 1.337 declaradas no habitables y 119 personas heridas, cifras que reflejan la magnitud de la emergencia y la necesidad de acompañamiento técnico para las comunidades.

Las evaluaciones buscan determinar las condiciones de las estructuras y orientar a los habitantes sobre las medidas que deben adoptar frente a posibles riesgos.

Inspecciones en Pereira

En Pereira, los profesionales evaluaron nueve edificios de la Universidad Tecnológica de Pereira, con estructuras de entre tres y seis niveles destinadas a actividades de pregrado, posgrado y una escuela para niños.

La brigada también inspeccionó edificaciones comerciales ubicadas en el centro de la ciudad, entre las carreras 8 y 16. En esta zona fueron identificados cinco edificios de entre tres y seis niveles, que en conjunto albergan alrededor de 300 locales comerciales.

Evaluación de instituciones educativas en Palmira

En Palmira, el equipo técnico realizó inspecciones en diferentes bloques de la sede de la Universidad Nacional, entre ellos la torre administrativa, el auditorio, la biblioteca, el edificio de posgrados y el Ciro Molina.

Además, como apoyo a la Secretaría de Educación, fueron evaluadas tres instituciones educativas del corregimiento de Rozo, cada una con una población aproximada de 2.000 estudiantes.

Cerca de 600 viviendas revisadas en Cali

En Cali, las brigadas inspeccionaron tres unidades residenciales con diferentes características estructurales.

Una de ellas está conformada por cuatro torres de 12 pisos, con cuatro apartamentos por nivel, para un total de 192 viviendas. Otra cuenta con cinco pisos y ocho apartamentos por nivel, para 40 viviendas, mientras que la tercera está integrada por tres torres de 12 pisos, con ocho apartamentos por piso, que suman 288 viviendas.

Los equipos también atendieron solicitudes de residentes ubicados cerca de las zonas inicialmente priorizadas.

En total, las brigadas revisaron aproximadamente 600 viviendas en las tres ciudades, además de edificaciones institucionales, comerciales y educativas.

La evaluación también analiza el entorno

John Jairo Blandón, docente del Departamento de Ingeniería Civil, explicó que la valoración de una edificación debe contemplar no solo los daños visibles en la estructura, sino también las condiciones del entorno y las posibilidades de evacuación.

“No solo es ver si el edificio está comprometido o tiene riesgo de colapso, sino también evaluar el entorno y establecer si las personas pueden evacuar fácilmente”.

El docente señaló que, debido al elevado número de edificaciones que requieren revisión, los equipos realizan inicialmente una evaluación de cada caso para determinar si es viable continuar ocupando el inmueble o si es necesario evacuarlo.

Orientación a las comunidades afectadas

Además de realizar las inspecciones técnicas, los profesionales buscan explicar a los habitantes los resultados de las evaluaciones y las medidas que deben adoptar.

“Nosotros les explicamos qué riesgo tienen, por qué fueron evacuados y qué significa la evaluación realizada”, señaló Blandón.

De acuerdo con el docente, este acompañamiento permite que las personas comprendan mejor las condiciones de las estructuras y conozcan posibles alternativas para su rehabilitación cuando técnicamente sea viable.

Las brigadas de la UNAL continuarán aportando su conocimiento técnico en los territorios afectados, como parte de los esfuerzos para evaluar las condiciones de las edificaciones y apoyar la recuperación de las comunidades tras la emergencia.