Juan Guillermo Monsalve fue trasladado desde la cárcel La Picota, en Bogotá, hacia el establecimiento penitenciario de máxima seguridad de Cómbita, en Boyacá, por orden del Gobierno Nacional.

La medida fue anunciada este miércoles y está relacionada, según las autoridades, con las condiciones de reclusión del interno y presuntos incumplimientos del régimen penitenciario.

“En la Patria Milagro, ningún preso tendrá privilegios”, señaló el presidente Abelardo de la Espriella al confirmar la decisión y sostener que Monsalve habría incumplido de manera reiterada las normas carcelarias.

El mandatario también afirmó que las cárceles no pueden convertirse en espacios desde los cuales las personas privadas de la libertad continúen desarrollando actividades delictivas. Estas afirmaciones corresponden a la posición del Gobierno y no constituyen, por sí mismas, una determinación judicial sobre nuevas conductas delictivas de Monsalve.

Una reclusión marcada por su papel como testigo

Monsalve permanece privado de la libertad desde 2008 y cumple una condena por secuestro extorsivo. Su nombre adquirió relevancia nacional por su participación como testigo dentro de un proceso judicial de alto perfil relacionado con el expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Durante su permanencia en La Picota, Monsalve estuvo recluido en una casa fiscal bajo condiciones especiales de seguridad. Esta medida estaba relacionada con los riesgos para su integridad derivados de su condición de testigo y de las declaraciones realizadas dentro de diferentes actuaciones judiciales.

El traslado a Cómbita modifica esas condiciones de reclusión y ha generado cuestionamientos por parte de su defensa.

Su abogado, Miguel Ángel del Río, cuestionó la decisión y sostuvo que existen actuaciones judiciales que, según su interpretación, limitarían la posibilidad de trasladar a Monsalve a otro establecimiento penitenciario.

Monsalve fue llevado a una clínica

Durante el procedimiento de traslado también se conoció que Monsalve fue llevado a una clínica de Bogotá luego de presentar una afectación de salud que requirió valoración médica.

El traslado médico se produjo mientras avanzaba el procedimiento penitenciario y, de acuerdo con los reportes conocidos, quedó bajo observación de profesionales de la salud.

La situación de Monsalve queda así enmarcada en una controversia que involucra sus condiciones de reclusión, las facultades de las autoridades penitenciarias para ordenar traslados y los cuestionamientos formulados por su defensa.

Mientras el Gobierno sostiene que el cambio de establecimiento responde al régimen penitenciario, la defensa cuestiona la medida y plantea reparos sobre su fundamento jurídico.