La Agencia Nacional de Tierras (ANT) recuperó más de 870 hectáreas en el departamento de Casanare para incorporarlas al proceso de Reforma Agraria y entregarlas a asociaciones campesinas, afrodescendientes y de víctimas del conflicto armado que impulsarán proyectos de producción agrícola y seguridad alimentaria.

Los predios, ubicados en los municipios de Trinidad, Maní y Tauramena, habían sido objeto de procesos de extinción de dominio o estaban bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), luego de ser vinculados a investigaciones por presunto lavado de activos, narcotráfico y otras actividades ilícitas.

En el municipio de Trinidad, la ANT recuperó los predios La Primavera Lote I, de 85 hectáreas, y La Primavera Lote II, de poco más de 11 hectáreas. Ambos estaban vinculados a un proceso de extinción de dominio adelantado por la Fiscalía General de la Nación desde 2021 y, según las investigaciones, habrían sido adquiridos mediante operaciones de lavado de activos y enriquecimiento ilícito.

Estos terrenos, que permanecían bajo administración de la SAE, fueron entregados a la Asociación Unidad Productiva Agrícola de Trinidad para el desarrollo de actividades productivas.

La entidad también adelantó una intervención en el municipio de Maní, donde recuperó el predio La Libertad, de 140 hectáreas, que figuraba a nombre de la sociedad Palmacoop SAS y había sido vinculado a un proceso de extinción de dominio por presuntos nexos con una red transnacional de narcotráfico.

El terreno fue adjudicado a la Asociación de Afrodescendientes de Maní (Afromac), integrada por 50 familias que proyectan desarrollar cultivos de palma de aceite y otros proyectos agrícolas.

«Es una alegría inmensa porque durante muchos años soñamos con tener tierras propias para producir alimentos y garantizar el sustento de nuestras familias», expresó Julio Caicedo, presidente de la asociación beneficiaria.

La recuperación de mayor extensión se realizó en la vereda El Güiro, del municipio de Tauramena, donde la ANT incorporó al programa de Reforma Agraria el predio La Suelta, de 637 hectáreas, que había pertenecido a Óscar Pachón Rozo, alias ‘Puntilla’, señalado de integrar estructuras dedicadas al narcotráfico en los Llanos Orientales.

El predio fue entregado a la Asociación de Productores Campesinos de Casanare y a la Asociación de Víctimas La Unión Hace la Fuerza (Adevicas), organizaciones que reúnen más de 200 familias y que desarrollarán proyectos orientados al fortalecimiento de la producción de alimentos y la economía rural.

«Lo primero que vamos a sembrar es esperanza. Queremos producir alimentos y devolverle al campo el papel que siempre ha tenido como despensa agrícola del país», manifestó Fawbert Sandoval, integrante de Adevicas.

La asesora de la Dirección General de la ANT, Daniela Bermúdez, afirmó que estas acciones buscan revertir décadas de concentración de la tierra en una región marcada por el conflicto armado y la presencia de economías ilegales.

«Hoy estamos devolviendo estos territorios a las comunidades campesinas para que produzcan alimentos, impulsen proyectos agrícolas y contribuyan a la construcción de paz», señaló.

Según la Agencia Nacional de Tierras, durante el actual Gobierno se han entregado cerca de 10.023 hectáreas en Casanare, distribuidas en 510 predios, que han beneficiado a 2.356 familias rurales.

Con estas nuevas adjudicaciones, la entidad busca que predios vinculados anteriormente a actividades ilícitas cumplan una función social y productiva, fortaleciendo la seguridad alimentaria, el desarrollo rural y el acceso a la tierra para comunidades históricamente afectadas por el conflicto.