Colombia. El incremento de casos de inadmisión de extranjeros por presunto turismo con fines de explotación sexual encendió las alertas de las autoridades migratorias en el país. Mientras en todo 2025 se registraron 110 casos, en los primeros cuatro meses de 2026 la cifra ya supera los 60, lo que evidencia un endurecimiento de los controles frente a este tipo de conductas.

Aunque el fenómeno se presenta en destinos turísticos como Cartagena y Bogotá, es en Medellín donde se concentra la mayor atención. De acuerdo con las autoridades, durante 2025 se inadmitieron 80 ciudadanos extranjeros en esta región, y en lo corrido de 2026 ya se registran al menos 48 casos en el Aeropuerto Internacional José María Córdova.

Solo en la última semana, 15 extranjeros —en su mayoría estadounidenses— fueron inadmitidos en el país, en medio de controles reforzados por parte de Migración Colombia.

Uno de los episodios recientes ocurrió en un vuelo procedente de Houston, Estados Unidos, en el que varios pasajeros alertaron a las autoridades sobre conversaciones explícitas de cinco viajeros, quienes habrían manifestado planes relacionados con encuentros sexuales en Colombia, incluyendo referencias a contactos y logística previamente coordinada.

A su llegada, los viajeros fueron sometidos a entrevistas más rigurosas, tras las cuales se determinó que no cumplían con el perfil de turistas, por lo que se les aplicó la medida de inadmisión.

Adicionalmente, las autoridades reportaron otros casos, entre ellos el de un viajero con antecedentes internacionales y un ciudadano estadounidense con registros judiciales relacionados con delitos que involucran material ilegal con menores, lo que activó alertas de cooperación internacional.

La directora de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero, señaló que los controles migratorios se han enfocado en identificar posibles ofensores y prevenir delitos asociados a la explotación sexual y la trata de personas.

Además de los filtros en aeropuertos, las autoridades han intensificado verificaciones en zonas turísticas, hoteles y alojamientos, donde han identificado extranjeros con antecedentes y perfiles en redes sociales que promoverían este tipo de prácticas. Uno de los casos mencionados fue el de un influenciador extranjero conocido como “Chill Capo”, quien, según las autoridades, promocionaba actividades relacionadas con turismo sexual. Tras verificarse su permanencia irregular en el país, se le aplicó la medida de deportación y una prohibición de ingreso por cinco años.

Migración Colombia indicó que continuará fortaleciendo los mecanismos de control, así como el intercambio de información con agencias internacionales, con el objetivo de prevenir el ingreso de personas que puedan representar un riesgo para la seguridad y la integridad de niñas, niños y adolescentes.

El aumento de estas inadmisiones refleja no solo la dimensión del problema, sino también el foco de las autoridades en combatir prácticas vinculadas a la explotación sexual en contextos de turismo.