El concierto de Robbie Williams en Bilbao BBK Live se convirtió en la actuación más multitudinaria del festival y dejó uno de los momentos de la jornada cuando el británico apareció por sorpresa en el show de CMAT. En Kobetamendi, el artista alternó su personaje más chulo con un cierre emocional dedicado a su padre.

Robbie Williams lleva su “carta de amor al entretenimiento” a Kobetamendi

Williams abrió con ‘Let Me Entertain You’ y asumió desde el primer minuto su papel de showman. Durante el recital, se llegó a definir como un “narcisista” y tiró de humor para dominar al público: “No he vuelto a los escenarios por la gloria o la fama, sino porque tengo cuatro hijos y necesito salir de casa”, bromeó. En esa primera mitad, su faceta de ególatra, chulito y listillo fue parte del guion.

El set incluyó una cantidad llamativa de versiones y medleys: sonaron ‘Personal Jesus’, ‘Ain’t No Mountain High Enough’, ‘Hey Jude’ y ‘Theme From New York, New York’, entre otras. Después, cuando volvieron sus propios temas —como ‘Kids’ o ‘Come Undone’—, el concierto ya estaba completamente entregado a su “carta de amor al entretenimiento”. El tramo más emotivo llegó cuando recreó su interpretación de ‘My Way’ en el Royal Albert Hall, hace 25 años, y la volvió a dedicar a su padre.

CMAT incendia la madrugada y recibe a Robbie Williams en el escenario

El otro golpe de la noche lo dio CMAT en el escenario Repsol, en un horario más asociado a DJs que a bandas. Ciara Thompson entró con desparpajo —“Mi español es terrible, pero mi culo es increíble”— y levantó un concierto de country rock con una banda vestida de rojo y una energía que el público sintió como un espectáculo total: patadas al aire, guitarras desatadas y una puesta en escena que no aflojó en ningún momento.

Entonces llegó el giro: Thompson preguntó si había gustado el concierto de Williams y el público empezó a cantar ‘Angels’ de forma improvisada. El mismísimo Robbie Williams irrumpió en el escenario, lo que hizo que CMAT se desplomara en el suelo, y la artista juró que no era un momento preparado: “Podía parecer preparado, pero os aseguro que no lo estaba”. La recta final se desató con ‘Stay for Something’, cuando la cantante bajó a la pista para cantar, bailar y abrazar a sus fans.

Un día “de lo bueno a lo mejor” en la 20ª edición del festival

La segunda jornada del Bilbao BBK Live mantuvo el pulso de su 20ª edición en un recinto rodeado de montañas, con un cartel de 80 invitados y cuatro escenarios activos. La programación se alarga hasta la madrugada del 12 de julio, y el escenario principal (Nagusia) concentró el tramo de grandes actuaciones antes y después de Robbie Williams, que llega en plena gira tras su último disco, ‘BRITPOP’.

En el mismo día, Belle & Sebastian aportó el contrapunto con un concierto más sobrio y delicado: sin grandes artificios, pero con armonías, teclados y un Stuart Murdoch cercano, que saludó con un “kaixo” y terminó rodeado de público en el escenario con ‘The Boy With The Arab Strap’. En conjunto, la jornada cerró arriba: entre el despliegue de Williams y la locura feliz de CMAT, el festival sumó dos de sus momentos más recordables.