El alto nivel de endeudamiento que enfrenta Ecopetrol podría llevar a la compañía a vender algunos de sus activos con el fin de cumplir sus compromisos de inversión en los próximos años, según análisis del panorama financiero de la empresa.

De acuerdo con el diagnóstico, la petrolera estatal podría verse obligada a adoptar esta medida si no se mantienen precios altos del crudo en el mercado internacional, actualmente influenciados por las tensiones geopolíticas y el conflicto en el Golfo Pérsico.

Un panorama financiero complejo

El escenario financiero de Ecopetrol genera preocupación debido a una combinación de factores: menores utilidades, una reducción en la caja disponible y una caída significativa en los dividendos distribuidos a los accionistas.

Esto ocurre incluso cuando la compañía ha logrado aumentar su producción de hidrocarburos en los últimos cuatro años en cerca de 66 mil barriles de petróleo equivalente por día (kbped).

Sin embargo, este incremento en la producción no se ha traducido en mejores resultados financieros.

Caída en utilidades pese a mayor producción

Desde 2022 se ha registrado un deterioro significativo en los indicadores financieros de la compañía.

En ese periodo:

  • El precio del crudo ha caído cerca de 31 %.

  • El EBITDA se ha reducido en aproximadamente 38 %.

  • La utilidad neta ha disminuido cerca de 73 %.

Aunque la caída del precio internacional del petróleo Brent —que ha bajado alrededor de 30,8 dólares por barril— tiene un impacto importante, los analistas señalan que este factor por sí solo no explica la magnitud de la reducción en las utilidades.

Por su parte, el efecto de la tasa de cambio (TRM) ha tenido un impacto marginal en el resultado final.

Producción creciente, pero con declinación de campos históricos

Al analizar la evolución desde 2019, se observa que el crecimiento de la producción también ha ocultado la fuerte declinación de campos históricos.

La producción tradicional ha caído en aproximadamente 90 mil barriles diarios, mientras que la producción asociada ha disminuido cerca de 78 mil barriles diarios.

Esta caída ha sido compensada principalmente por:

  • La terminación de contratos de asociación en Piedemonte (2020) y Nare (2022).

  • La producción en la cuenca del Permian en Estados Unidos.

  • El desarrollo de nuevos campos como Caño Sur y CPO-09.

Aumento en los costos de producción

La declinación de los campos históricos también ha generado un incremento en los costos de producción.

El costo de levantamiento pasó de 8,6 dólares por barril a 12,2 dólares, reflejando la necesidad de realizar mayores inversiones para sostener los niveles de producción.

Inversiones y endeudamiento presionan las finanzas

El panorama financiero también se ha visto impactado por decisiones estratégicas y nuevos proyectos.

Entre los factores que han incrementado el nivel de endeudamiento se destacan:

  • La compra apalancada del 51,4 % de ISA en 2021.

  • El desarrollo de nuevos proyectos energéticos como Orca, Permian, Sirius, Caño Sur y CPO-09.

Estas iniciativas han implicado un aumento considerable en las inversiones de la compañía, estimado en 2.734 millones de dólares adicionales por año.

A esto se suma una mayor carga tributaria y el incremento en los gastos financieros asociados al endeudamiento.

Aumenta el precio de equilibrio del petróleo

Como consecuencia de estos factores, el precio de equilibrio del petróleo para Ecopetrol aumentó de 31 dólares por barril en 2022 a cerca de 52 dólares por barril proyectados para 2025.

Este incremento responde principalmente a:

  1. Mayores inversiones que elevaron los costos de depreciación.

  2. Incremento de los gastos financieros por el mayor endeudamiento.

  3. La aplicación de la sobretasa del impuesto de renta en 2023 y 2024.

Proponen disciplina de capital y venta de activos

Ante este escenario, la Asociación Sindical de Empleados de la Industria Energética (ASOPETROL) solicitó a la junta directiva de Ecopetrol implementar medidas para fortalecer la sostenibilidad financiera de la compañía.

Entre las recomendaciones se encuentran:

  • Aplicar una estricta disciplina de capital.

  • Evaluar la venta de activos no esenciales, entre ellos participaciones como la de ISA.

  • Fortalecer la gestión de los campos de producción existentes.

  • Impulsar la incorporación de nuevas reservas mediante exploración.

El sindicato también advirtió sobre la importancia de que la empresa mantenga el control de sus proyectos estratégicos y no delegue las inversiones clave a terceros.