Estudiantes de la Institución Educativa La Paz, en Apartadó, recibieron certificación tras culminar un proceso de formación en memoria histórica, derechos humanos, participación juvenil, reconciliación y cultura de paz. Como resultado, desarrollaron iniciativas como murales, un jardín vertical y una galería fotográfica.
Estudiantes convierten la formación en acciones
Un total de 200 estudiantes de bachillerato de la Institución Educativa La Paz, en Apartadó, culminaron su formación en Cátedra de Paz, un proceso orientado a fortalecer sus capacidades para comprender la memoria, los derechos humanos, el territorio y la construcción de paz desde la vida cotidiana.
Además de los estudiantes, 65 docentes participaron en el proceso formativo y recibieron certificación.
Uno de los principales resultados de la iniciativa fue que los aprendizajes adquiridos trascendieron las aulas y se convirtieron en acciones dentro de la institución educativa.
Entre las actividades desarrolladas se encuentran dos murales, un jardín vertical y una galería fotográfica, propuestas con las que los estudiantes expresaron sus reflexiones sobre la memoria y su papel como actores en la construcción de paz.
Formación en memoria, derechos humanos y territorio
La iniciativa corresponde a la segunda fase de la Cátedra de Paz del proyecto “Construyendo paz territorial con enfoque de género en el Urabá antioqueño”, que busca contribuir a la defensa de los derechos humanos y a la construcción de paz en la región.
Durante el proceso, los participantes abordaron temas relacionados con memoria histórica, justicia, derechos humanos, género e igualdad, medio ambiente, territorio, participación juvenil, democracia, reconciliación y cultura de paz.
El cierre contó con la participación de representantes de la Gobernación de Antioquia y la Secretaría de Educación Municipal, además de estudiantes y docentes de la Institución Educativa La Paz y profesores de la Institución Educativa San Juan Bosco.
“Estos espacios son importantes porque fortalecen valores como el respeto, la tolerancia y el diálogo. Les permite aprender a resolver los conflictos de manera pacífica y a construir una sociedad más justa y reconciliada”, señaló Liliana Prada, profesional psicosocial de la Gobernación de Antioquia.
Hablar de paz desde Urabá
La jornada de cierre también incluyó un conversatorio sobre los desafíos que enfrenta Urabá para construir y mantener la paz, teniendo en cuenta la historia de conflicto armado que ha marcado a esta región de Antioquia.
En el espacio participaron Carolina Hernández, investigadora del Instituto Kroc; Claudia Marcela Daza, profesional de la ARN; Mariana Moreno, profesional psicosocial de la Fundación Forjando Futuros, y Alan Zúñiga, docente de la Institución Educativa La Paz.
El diálogo estuvo centrado en el papel de las nuevas generaciones y en las posibilidades que tienen niñas, niños, adolescentes y jóvenes para aportar a la construcción de paz desde los colegios, las familias y las comunidades.
“Es una experiencia que trasciende el aula de clase, trasciende la familia. Es una experiencia que invita a nuestros estudiantes, maestros y a toda la comunidad educativa a seguir construyendo ese proceso de paz que en Colombia necesitamos urgentemente”, manifestó Doris Eliana Arcila, rectora de la Institución Educativa La Paz.
Cooperación para la construcción de paz territorial
El proceso fue ejecutado por la Fundación Forjando Futuros y la Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP), con financiación de la Diputación Foral de Gipuzkoa, España.
Desde la Fundación Forjando Futuros destacaron la importancia de fortalecer las capacidades de las nuevas generaciones como parte de los procesos de transformación territorial.
“La cooperación internacional demuestra que construir paz también significa invertir en las capacidades de las nuevas generaciones. Desde la Fundación Forjando Futuros seguiremos articulando esfuerzos con nuestros aliados para que en Urabá la educación, los derechos humanos y la participación sean herramientas concretas para transformar los territorios”, afirmó Aleyda Gaitán Pedraza, socia de la Fundación Forjando Futuros.
La culminación de esta etapa busca consolidar a la escuela como un espacio para aprender, dialogar, hacer memoria y ejercer ciudadanía, especialmente en territorios como Urabá, donde la construcción de paz continúa siendo un desafío colectivo.

