El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) denunció presuntas presiones del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) para mantener las condiciones de sus contratos de atención. Según la entidad, la organización ha amenazado con dejar sin servicio a más de 9.600 niños y adolescentes si los nuevos acuerdos no conservan las condiciones actuales.

Contratos de atención en disputa

El desacuerdo gira en torno a las condiciones de contratación vigentes hasta el 31 de octubre. El ICBF afirma que el CRIC exige mantenerlas en los nuevos contratos para continuar con la prestación de servicios, mientras la entidad sostiene que estos deben celebrarse conforme a las normas de contratación estatal.

En su pronunciamiento del 27 de octubre de 2026, el instituto rechazó lo que describió como amenazas, presiones e intimidaciones presuntamente dirigidas a obtener la continuidad de contratos de aporte por fuera del marco jurídico. Esa caracterización corresponde a la denuncia del ICBF.

La entidad vinculó la situación contractual con un eventual riesgo para la atención de los menores. El señalamiento de que el CRIC ha amenazado con suspender la atención proviene del ICBF; no es un hecho que el pronunciamiento presente como una interrupción ya ocurrida.

La posición del ICBF sobre nuevos contratos

El ICBF sostuvo que las decisiones contractuales se tomarán con apego al ordenamiento jurídico, sin aceptar condiciones particulares que, a su juicio, desconozcan las normas vigentes. También rechazó que la atención de niños y adolescentes sea utilizada para presionar una decisión sobre los contratos.

La entidad anunció que mantendrá abiertos los canales de diálogo y concertación. Al mismo tiempo, indicó que la celebración de los nuevos contratos dependerá del cumplimiento de la ley y del interés de los niños y adolescentes atendidos.