Una investigación liderada por la Universidad Nacional de Colombia reveló que la isla Gorgona, en el Pacífico colombiano, podría convertirse en un punto clave para estudiar el planeta Marte desde la Tierra.
El hallazgo se basa en el análisis de rocas volcánicas presentes en la isla, especialmente las llamadas komatitas, que presentan características similares a materiales identificados en Marte. Estas formaciones, con una edad aproximada de 90 millones de años, son consideradas de las más jóvenes de su tipo en el planeta.
Según el estudio, esta similitud permite utilizar a Gorgona como un “análogo terrestre”, es decir, un lugar en la Tierra que ayuda a comprender procesos geológicos que ocurren en otros planetas.
El investigador David Tovar, del Grupo de Ciencias Planetarias y Astrobiología, explicó que el objetivo fue comparar datos geológicos con información obtenida de Marte, lo que permitió confirmar la afinidad entre ambos entornos.
Un laboratorio natural para la exploración espacial
El estudio abre nuevas posibilidades para la investigación científica en Colombia, especialmente en áreas como la geología planetaria y la astrobiología.
De acuerdo con los expertos, estos hallazgos permitirán probar en la Tierra instrumentos que podrían ser utilizados en futuras misiones espaciales, utilizando las rocas de Gorgona como referencia.
Además, el avance posiciona al país como un posible actor en proyectos internacionales de exploración espacial, al contar con un territorio que ofrece condiciones comparables con regiones del planeta rojo.
Ciencia hecha en Colombia
Los investigadores destacaron que este tipo de estudios fortalece la capacidad científica del país y abre la puerta a nuevas colaboraciones internacionales.
El análisis se realizó mediante la integración de datos de sensores orbitales, estudios geológicos y nuevas metodologías estadísticas, que permitieron comparar con mayor precisión la composición de distintos cuerpos planetarios.
El hallazgo también resalta el potencial científico del territorio colombiano, más allá de su biodiversidad, al aportar información clave para entender la evolución geológica de Marte.


