El presidente Gustavo Petro Urrego anunció que Colombia iniciará el proceso para salir del sistema de arbitraje internacional de inversión, al considerar que este mecanismo favorece a inversionistas privados en detrimento del Estado.

El anuncio se realizó durante la presentación del informe “El modelo económico está cambiando: avances y resistencias bajo el gobierno Petro”, en el que se analizan las transformaciones económicas impulsadas por su administración.

“Varios países ya han anunciado o han hecho su salida de ese tipo de arbitraje, entre esos Estados Unidos, no veo por qué Colombia no tenga que hacerlo”, afirmó el mandatario.


Respaldo de economistas internacionales

La decisión se conoce tras la carta enviada por cerca de 200 economistas y académicos de distintos países, en la que solicitan al Gobierno colombiano retirarse de este sistema.

Entre los firmantes se encuentran figuras como Joseph Stiglitz y Thomas Piketty, quienes han cuestionado el modelo de arbitraje internacional por su impacto en la soberanía de los Estados.

“Indudablemente creo que hemos abierto un debate mundial (…) solicitándonos un cambio en las reglas del juego del arbitraje de inversión”, señaló Petro.


Riesgos fiscales por disputas internacionales

El presidente advirtió que Colombia enfrenta actualmente litigios internacionales que podrían comprometer cerca de 52 billones de pesos.

Según explicó, este tipo de tribunales —generalmente privados y con sede en el extranjero— terminan resolviendo controversias contractuales entre Estados y multinacionales.

“En este momento hay en peligro 52 billones de pesos (…) si perdiéramos todos esos tribunales se duplicaría el déficit primario”, afirmó.

El mandatario cuestionó que, en muchos casos, los contratos internacionales incluyan cláusulas que trasladan la resolución de disputas a instancias externas, lo que —según dijo— pone en desventaja al país.


Críticas al sistema y a la justicia nacional

El jefe de Estado también señaló que el modelo actual responde a una lógica que prioriza garantías para inversionistas, incluso por encima de la capacidad del Estado para defender sus intereses.

Además, hizo referencia a debilidades en el sistema judicial colombiano, mencionando el caso de Odebrecht como ejemplo de falta de garantías en algunos sectores.

“La justicia colombiana, en algunos sectores, es comprable (…) pero hay que tener más garantías”, afirmó.


Propuesta de tribunal con garantías multilaterales

Frente a este panorama, Petro planteó la necesidad de avanzar hacia un modelo alternativo en el que las disputas se resuelvan mediante un tribunal con garantías para ambas partes.

Según indicó, este mecanismo debería ser de carácter multilateral y ofrecer condiciones equilibradas tanto para el Estado como para los inversionistas.