El presidente de Gustavo Petro lanzó nuevas críticas contra la Banco de la República y defendió el aumento del salario mínimo como una herramienta clave para dinamizar la economía, en medio de lo que calificó como una “tormenta perfecta” por factores internos y externos.
Durante su intervención en el Consejo de Ministros, el mandatario advirtió que el incremento en las tasas de interés, sumado a decisiones arancelarias externas, estaría afectando especialmente a las regiones de frontera.
“Si suben las tasas de interés en la frontera colombiana, en el lado colombiano, y además ponen 100% de arancel, pues estamos en la tormenta perfecta”, señaló.
El jefe de Estado cuestionó directamente a la Junta Directiva del banco central, asegurando que sus decisiones están frenando la economía. “Están matando a la economía, deteniéndola para fines electorales en la Junta Directiva del Banco de la República”, afirmó.
En contraste, Petro defendió la política salarial del Gobierno y aseguró que ha tenido efectos positivos en el consumo. “Hemos logrado hacer subir el consumo, gracias al salario vital”, dijo, aunque reconoció que parte de ese crecimiento podría estarse trasladando a productos importados por la caída del dólar.
Frente a este escenario, el presidente planteó la necesidad de aplicar medidas arancelarias para proteger la producción nacional. “Lo lógico ahí era poner aranceles, sin miedo, transitorios, porque es para proteger la economía nacional y el empleo nacional”, indicó.
El mandatario también explicó que el país atraviesa una tensión entre dos fuerzas económicas opuestas: el aumento de las tasas de interés y el crecimiento del salario. En ese contexto, dejó abierta la posibilidad de nuevos incrementos salariales si se mantiene la actual política monetaria.
“Si la Junta sigue en esa tontería en que va, pues subimos otra vez el salario. El salario vital no está creando inflación”, advirtió.
Finalmente, Petro cuestionó el enfoque técnico de la política económica, al señalar que “la economía no es una ciencia, sino un debate entre corrientes de pensamiento”, e insistió en la necesidad de replantear las decisiones para proteger la producción nacional y evitar impactos en sectores vulnerables, especialmente en zonas de frontera.

