El riesgo de apagón volvió al centro del debate energético tras el anuncio del Ideam de un fenómeno de El Niño para el segundo semestre del año. En una columna de opinión, el exministro de Minas y Energía Amilkar Acosta pidió activar medidas para enfrentar una sequía que, a su juicio, elevaría la presión sobre el sistema eléctrico en 2026.
Embalses en 64% y la meta de XM: el punto de tensión para 2026
El planteamiento de Acosta parte de un escenario de estrechez hídrica. Señala que los embalses están alrededor del 64% y que ese nivel quedaría por debajo del rango que ha planteado XM como referencia, de al menos un 80%, para transitar con más holgura periodos de baja hidrología.
En esa lectura, el anuncio del Ideam sobre El Niño adelantó las alarmas que, hasta ahora, se concentraban en el mediano plazo. Según el exministro, el sistema venía discutiendo la necesidad de aumentar oferta para cubrir un déficit estimado en 5%, que podría crecer a partir de 2028, pero un evento climático intenso pondría a prueba el abastecimiento antes, en 2026.
Termoeléctricas, demanda al alza y medidas para recortar picos de consumo
Acosta sostiene que, con menos aportes hídricos, las termoeléctricas asumirían una carga mayor para abastecer al país. Sin embargo, advierte que el crecimiento del consumo obliga a complementar esa respuesta con medidas que reduzcan la demanda en los momentos más exigentes del día.
Uno de los tres ejes que propone apunta a cambios en la jornada laboral para evitar concentrar consumos en horas pico. La idea, según expone, es distribuir actividades y uso de energía en franjas menos críticas, con el objetivo de aliviar el estrés operativo del sistema durante el periodo seco del segundo semestre.
Incentivos al ahorro y ajustes regulatorios: las otras dos propuestas de Amilkar Acosta
El segundo eje es un plan de ahorro de energía inspirado en el plan de ahorro de 2015, que contemplaba estímulos económicos para los hogares que lograran reducir su consumo. En su columna, el exministro plantea retomar una lógica similar para impulsar cambios de hábitos en un contexto de mayor riesgo hidrológico.
Como tercer componente, Acosta pide medidas regulatorias orientadas a disminuir presiones sobre el sistema eléctrico. En su criterio, la discusión no debería limitarse a la oferta, sino incorporar ajustes de reglas e incentivos que ayuden a prevenir un racionamiento o, en el peor escenario, un apagón como el vivido en 1992 y 1993.
El exministro también enmarca su llamado en un debate que, según afirma, viene desde hace dos años: gremios del sector han insistido en la urgencia de adoptar decisiones para aumentar la oferta de energía. En su opinión, el Gobierno no ha implementado acciones suficientes y el anuncio del Ideam eleva el sentido de urgencia para el segundo semestre y para 2026.














