El Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana volvió a la primera línea del debate tras el anuncio del presidente electo Abelardo de la Espriella de que lo formalizará por decreto el 7 de agosto de 2026. La propuesta, que plantea coordinar una operación con alcaldes de cinco capitales, ya suma apoyos locales y reparos en el Legislativo por su alcance y reglas.

Un decreto para el 7 de agosto y una mesa con cinco capitales

De la Espriella comunicó el plan el 5 de julio de 2026. En ese anuncio, dijo que impulsará una mesa de trabajo con mandatarios de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga para coordinar esfuerzos entre la Nación y las autoridades territoriales frente a la criminalidad urbana.

Según el presidente electo, el bloque buscaría enfrentar estructuras delincuenciales y contener delitos como la extorsión, los atracos y los homicidios. También afirmó que convocará a los alcaldes para acordar medidas “efectivas y acordes con las necesidades” de las ciudades incluidas.

El anuncio se dio después de que citara un reporte de El Heraldo sobre extorsiones en el sector comercial de Soledad, Atlántico. En ese contexto, De la Espriella cuestionó al gobierno saliente de Gustavo Petro por una “presunta inacción en seguridad”, una afirmación que hace parte de su mensaje político de arranque de mandato.

Alcaldes y Asocapitales respaldan coordinación con el nuevo Gobierno

En Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán calificó la idea como una “noticia muy importante” y aseguró que la ciudad está lista para avanzar en un trabajo coordinado con el Gobierno nacional. En su pronunciamiento, dijo que el objetivo debe ser “desarticular las bandas delincuenciales” que operan en la capital.

Galán agregó que el Distrito requiere más apoyo del orden nacional para golpear a esas organizaciones. Además, propuso redefinir la política criminal, con un enfoque que —según dijo— debe endurecer penas y evitar beneficios que favorezcan la reincidencia.

En la misma línea, Asocapitales, entidad que preside Galán, reiteró su disposición a trabajar con el nuevo gobierno en proyectos de seguridad. Otros mandatarios locales también expresaron respaldo: Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, habló de un viraje; Alejandro Eder, alcalde de Cali, pidió coordinación “con autoridad”, y Alejandro Char, alcalde de Barranquilla, dijo que la propuesta coincide con amenazas de extorsionistas a comerciantes.

El Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana llega al Congreso con advertencias por antecedentes

El anuncio también se trasladó al terreno legislativo. El representante José Jaime Uscátegui (Centro Democrático) respaldó la iniciativa y pidió poner la seguridad “por encima de cualquier consideración”, con un llamado a actuar contra extorsiones, atracos y homicidios.

En contraste, sectores alternativos y movimientos sociales expresaron reparos por el enfoque. Óscar Benavides, representante electo a la Cámara por las negritudes, trazó un paralelo con experiencias del pasado al advertir: “Ayer las Convivir, hoy bloques de defensa para la seguridad urbana”.

Desde el Pacto Histórico, el senador Alejandro Ocampo planteó interrogantes y habló del riesgo de un “paramilitarismo 2.0”. Con el decreto anunciado para el 7 de agosto de 2026, el punto crítico del debate queda en qué facultades tendrá el bloque y bajo qué reglas operará desde el inicio del nuevo gobierno.