Más de 100 familias víctimas del conflicto armado en Antioquia comenzaron un proceso de fortalecimiento económico y recuperación social gracias a proyectos productivos de ganadería de doble propósito implementados en zonas rurales de Yarumal y Caucasia.

Las iniciativas incluyen la entrega de 100 novillas, insumos agropecuarios, herramientas y acompañamiento técnico para fortalecer la producción campesina y mejorar la seguridad alimentaria en territorios históricamente golpeados por la violencia.

Los proyectos se desarrollan en el corregimiento de Ochalí, en Yarumal, y en la vereda El Tigre, en Caucasia, dos comunidades que durante décadas enfrentaron desplazamientos, homicidios, desapariciones y presencia de grupos armados ilegales.

En el caso de Ochalí, las familias beneficiadas también avanzan en proyectos cafeteros y procesos comunitarios orientados a recuperar la economía rural y reconstruir el tejido social afectado por más de 30 años de conflicto.

Según las comunidades, estas iniciativas representan una oportunidad para fortalecer la permanencia campesina en el territorio y generar nuevas fuentes de ingreso para las familias.

“Vivimos muy aislados, pero aquí seguimos trabajando el campo, el café y ahora el ganado. Hay que aprovechar este apoyo para salir adelante y recuperar nuestras tierras”, expresó Guillermo López, uno de los campesinos beneficiados.

Más apoyo para las comunidades rurales

Las autoridades informaron que en las próximas semanas llegarán otras 120 reses destinadas a 60 familias adicionales en Ochalí, como parte de la ampliación del proyecto productivo.

En la vereda El Tigre, en Caucasia, el programa beneficia a 49 familias reconocidas como víctimas del conflicto armado.

Además del componente ganadero, las comunidades recibieron semillas, herramientas de trabajo y maquinaria menor para impulsar los llamados “convites veredales”, jornadas colectivas de trabajo comunitario tradicionales en las zonas rurales antioqueñas.

La recuperación de estas prácticas busca facilitar mejoras en viviendas, caminos, fuentes de agua y labores agrícolas, además de fortalecer la integración comunitaria.

Los proyectos también contemplan procesos de formación agroempresarial y asistencia técnica con acompañamiento institucional para garantizar la sostenibilidad económica de las iniciativas en el mediano y largo plazo.

Estas acciones hacen parte de las medidas contempladas dentro de los procesos de reparación colectiva para comunidades afectadas por el conflicto armado en Antioquia.

Actualmente, el departamento cuenta con 118 sujetos de reparación colectiva entre comunidades campesinas, organizaciones de víctimas, municipios y grupos étnicos que avanzan en procesos de restitución, rehabilitación y reconstrucción social.