El fallo de tutela concluyó que la cancelación del evento en la Biblioteca Pública Piloto constituyó un acto de censura y vulneró derechos fundamentales relacionados con la libertad de expresión y el acceso al debate público. La Alcaldía anunció que apelará la decisión.

Un juzgado de Medellín ordenó al alcalde Federico Gutiérrez retractarse públicamente por la cancelación del lanzamiento del libro M-19: de la guerra a la política, programado en abril pasado en la Biblioteca Pública Piloto.

La decisión fue adoptada por el Juzgado 47 Penal Municipal con Función de Conocimiento de Medellín, que resolvió una acción de tutela interpuesta por el ciudadano Santiago Alarcón Serna, quien argumentó que la suspensión del evento vulneró derechos fundamentales relacionados con la libertad de expresión, el acceso a la cultura y los espacios de debate.

En el fallo, de 33 páginas, la jueza Victoria Elena Buelvas Álvarez concluyó que tanto la Alcaldía de Medellín como la Biblioteca Pública Piloto actuaron de manera desproporcionada al impedir el desarrollo normal del evento.

El despacho judicial sostuvo que la utilización de la autoridad para cancelar el lanzamiento del libro configuró un acto de censura.

«Dicha conducta configuró un acto de censura al utilizar su posición de poder para ordenar la cancelación o impedir el normal desarrollo de un evento en el que se difundían ideas de interés público», señala uno de los apartes de la sentencia.

La cancelación generó una amplia controversia

El lanzamiento del libro fue suspendido luego de que el alcalde Federico Gutiérrez anunciara, a través de su cuenta en la red social X, que el evento no se realizaría en un espacio administrado por el Distrito.

La decisión generó críticas de distintos sectores académicos, culturales y defensores de la libertad de expresión, quienes calificaron la medida como un precedente preocupante para los espacios de discusión pública.

Pese a la cancelación oficial, asistentes, autores y panelistas permanecieron en las instalaciones y realizaron el conversatorio de manera simbólica, hecho que fue considerado por sus participantes como una manifestación en defensa de la libertad de pensamiento.

El juzgado rechazó los argumentos de la Alcaldía

Durante el proceso, la Alcaldía de Medellín y la Biblioteca Pública Piloto sostuvieron que no existió vulneración de derechos porque finalmente el evento se desarrolló y argumentaron que la decisión obedecía al cumplimiento de normas vigentes.

Sin embargo, el juzgado desestimó esos argumentos al considerar que la vulneración ya se había materializado desde el momento en que se ordenó cancelar la actividad.

La sentencia ordena al mandatario realizar una retractación pública y adoptar medidas para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.

Entretanto, la Alcaldía de Medellín anunció que apelará la decisión ante una instancia superior.