Los terremotos en Venezuela mantienen activas las búsquedas entre escombros en Caracas y La Guaira, mientras el reporte oficial divulgado el 30 de junio elevó el saldo a 1.943 personas murieron y 10.571 resultaron heridas. A una semana del doble sismo, ACNUR advirtió que la situación humanitaria en las zonas afectadas “se ha deteriorado rápidamente”.
Caracas y La Guaira siguen como focos de búsqueda: “nos quedan los más riesgosos”
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan en estructuras colapsadas, con especial atención en Caracas y el estado La Guaira, señalados como los puntos más golpeados. Con el paso de los días, los equipos trabajan con mayor cautela por la inestabilidad de los escombros y la complejidad de acceder a zonas comprometidas.
Desde La Guaira, Exequiel Gallardo, del Grupo USAR de Bomberos de Chile, resumió el momento operativo: “Nos quedan los rescates más difíciles y más riesgosos”. En paralelo, Delcy Rodríguez, presidenta encargada, afirmó que se ha rescatado con vida a 6.461 personas, la mayoría durante los primeros dos días tras el desastre.
Aun así, se reportaron hallazgos de sobrevivientes varios días después. En Caracas, rescatistas de Jordania sacaron con vida a un niño seis días después del sismo, según un comunicado de la Defensa Civil jordana. También se informó el rescate de Moisés, un niño de 11 años, por socorristas colombianos que usaron una sonda con cámara para guiar la extracción.
ACNUR reporta 16.000 afectados y refugios bajo presión
En su balance sobre protección y albergues, ACNUR estimó que unas 16.000 personas han resultado afectadas y han tenido que buscar dónde vivir. La agencia indicó que un 39% permanece en calles o espacios públicos, mientras otras familias se alojan con parientes o en refugios temporales habilitados en iglesias, escuelas y otras instalaciones.
La agencia alertó además por una “grave escasez de alimentos”, el colapso de servicios básicos y mayores riesgos de protección para población desplazada. Según su evaluación, la presión sobre los refugios ha aumentado a medida que más personas abandonan sus viviendas por daños o por temor a un colapso.
En Caracas, el Parque del Este funciona como refugio temporal para cientos de familias. Allí esperan evaluaciones sobre la habitabilidad de sus edificios, mientras equipos de especialistas recorren estructuras y aplican un sistema de “semáforo” para clasificar qué inmuebles pueden seguir ocupados y cuáles presentan riesgo.
Daños con estimaciones dispares y hospitales en tensión, según la OMS
Los reportes sobre daños materiales reflejan el impacto, pero con diferencias marcadas entre estimaciones. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, informó el registro de 189 edificios totalmente colapsados —158 en La Guaira— y un estimado de 855 edificios dañados. En contraste, la NASA calculó con radares satelitales que entre 58.000 y 60.000 edificios podrían haber quedado dañados o destruidos.
En el frente sanitario, la OMS advirtió que hospitales en varias regiones operan con hacinamiento, interrupciones de servicios y demoras en cirugías. La organización reportó daños graves en al menos tres centros de salud y operación parcial en otros seis, en medio de un aumento de la demanda.
La asistencia internacional sumó donaciones y apoyo en terreno: la MLB y su asociación de jugadores anunciaron una donación de US$ 1 millón a la Cruz Roja. En La Guaira, Samaritan’s Purse instaló un hospital de campaña, y el Programa Mundial de Alimentos prevé asistir a medio millón de personas en los refugios; también informó que ya distribuyó paquetes de emergencia a unas 1.200 personas.














