La carta de Sneyder Pinilla a EE. UU., fechada el 23 de junio de 2026, plantea a autoridades de ese país la posibilidad de una reunión para compartir información sobre el caso UNGRD y presuntos hechos de corrupción en Colombia. El documento ofrece un encuentro virtual o presencial, pero deja cualquier agenda sujeta a la decisión de los destinatarios.
Los destinatarios: congresistas y una copia al Departamento de Estado
En la comunicación, Sneyder Augusto Pinilla Álvarez se presenta como testigo y colaborador de la justicia dentro del proceso que rodea a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). En ese marco, describe su mensaje como una “manifestación formal de cooperación” y pone a disposición información para instancias de Estados Unidos.
La carta está dirigida a la congresista María Elvira Salazar y al senador Bernardo Francisco Moreno Mejía. Además, incluye copia al secretario de Estado Marco Rubio, según se lee en el documento fechado el 23 de junio de 2026.
Pinilla solicita una reunión para entregar lo que asegura haber conocido durante su colaboración con la justicia. En el escrito indica que puede ser presencial o virtual y que se realizaría en la fecha que definan las autoridades estadounidenses, sin fijar un lugar ni un calendario propios.
Qué dice que puede aportar sobre el caso UNGRD
En su carta, Pinilla sostiene que conoció hechos, rutas de decisión, movimientos de recursos y actuaciones de funcionarios y particulares. En su versión, esa información permitiría dimensionar el alcance de una presunta estructura de corrupción que, según plantea, habría operado en entidades estatales colombianas.
También afirma que puede entregar documentos, testimonios y otros elementos. En el mismo texto, señala que el material “puede ser verificado y contrastado” por vías oficiales y enmarca su ofrecimiento en la cooperación contra la corrupción tanto en Colombia como en el plano internacional.
El documento sugiere que lo que dice tener podría resultar de interés para autoridades de Estados Unidos que evalúan riesgos asociados a corrupción pública, redes de influencia y posibles movimientos financieros internacionales vinculados con recursos estatales. Esa utilidad aparece como un planteamiento del remitente, no como una conclusión atribuida a autoridades estadounidenses.
Por qué la carta no implica, por sí sola, una actuación formal de EE. UU
El caso UNGRD figura entre las investigaciones por corrupción de mayor impacto en Colombia en los últimos años. En el proceso han intervenido la Fiscalía y otros organismos de control, con imputaciones, acuerdos de colaboración y declaraciones de varios implicados, incluido Pinilla dentro de los trámites judiciales en curso.
En ese contexto, la carta busca abrir un canal de interlocución con congresistas y autoridades de Estados Unidos. Sin embargo, la solicitud de reunión no equivale por sí sola al inicio de una actuación formal de ese país: cualquier intercambio y el eventual uso de lo ofrecido dependerán de los procedimientos oficiales que decidan activar las autoridades estadounidenses.














