El ataque ruso a Kiev con misiles y drones dejó al menos 18 muertos y decenas de heridos, según autoridades ucranianas, en la víspera de la cumbre de la OTAN en Ankara. Tras el bombardeo, el presidente Volodímir Zelenski pidió a sus aliados “decisiones firmes” para reforzar la defensa aérea del país.

Kiev, principal objetivo: edificios residenciales dañados y rescates en marcha

El bombardeo impactó en edificios de apartamentos de Kiev y su región por segunda vez en una semana. Periodistas en la capital ucraniana reportaron más de diez explosiones durante la madrugada, en medio de una alerta por misiles balísticos, y las autoridades informaron que cerca de 30 edificios residenciales resultaron dañados en la ciudad.

El saldo de víctimas varía según el recuento citado: las autoridades ucranianas reportaron 13 fallecidos en Kiev y cinco en su región. En otros balances recogidos por agencias y medios locales, el número total de muertos se ubicó en torno a 20 y llegó a 21, mientras los equipos de emergencia continuaban removiendo escombros y buscando sobrevivientes.

Testimonios recogidos en la capital describieron la magnitud de la onda expansiva. Oleksandr Bakhlukov, residente del distrito de Podilski, contó que tras un primer impacto “todas las ventanas volaron” y que luego hubo más golpes. En el barrio de Pozniaki, Anna Misko relató que bajó con su hijo a resguardarse y dijo que sobrevivieron “por milagro”.

Ucrania reporta 68 misiles y 351 drones; Zelenski reclama más Patriot

La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó 68 misiles y 351 drones en un ataque combinado. De acuerdo con los detalles citados por autoridades y agencias, las defensas antiaéreas derribaron 37 misiles de crucero y 326 drones, pero no lograron interceptar los misiles balísticos empleados en esta ofensiva.

Según el desglose difundido por el Ejército ucraniano y citado en reportes, el ataque incluyó proyectiles balísticos como Iskander-M y misiles antibuque hipersónicos Zircón y Óniks. En contraste con lo ocurrido con los misiles de crucero, la amenaza balística volvió a exponer la necesidad de interceptores específicos para los sistemas Patriot.

Zelenski sostuvo que Ucrania tiene “un suministro insuficiente de misiles interceptores” y pidió a los aliados de la OTAN más munición para los Patriot, en particular misiles PAC-3. “Es de una importancia crucial que el mundo —y, ante todo, Estados Unidos y nuestros socios europeos— salga de la cumbre… con decisiones firmes”, escribió en redes sociales.

La cumbre de la OTAN en Ankara y el foco en la defensa aérea de Ucrania

El ataque se produjo horas antes de que comience en Ankara la cumbre anual de la OTAN, donde los líderes discutirán la continuidad del apoyo militar a Ucrania. En ese contexto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen afirmó que el bombardeo evidencia que Ucrania necesita “con urgencia” más defensa aérea, un tema que será abordado en la reunión.

También está previsto un encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y Zelenski al margen de la cumbre. Un alto cargo estadounidense, bajo condición de anonimato, dijo que conversarán sobre cómo terminar la guerra iniciada en 2022. Según la misma fuente, Trump también contempla hablar con el presidente ruso, Vladimir Putin, para intentar reimpulsar esfuerzos de paz.

En paralelo, Moscú aseguró que ejecutó un “ataque masivo” contra lo que describió como empresas del complejo militar-industrial e instalaciones energéticas en varias regiones ucranianas. Rusia, además, afirmó que derribó más de 500 drones ucranianos en la misma noche, mientras en Crimea autoridades designadas por Moscú reportaron un apagón en Sebastopol tras un ataque contra infraestructura energética.